La policía francesa fracasó el pasado viernes en una operación de entrega del rescate que exige el autodenominado grupo AZF para no hacer explotar bombas que dice haber colocado en la red ferroviaria francesa y en otros puntos sensibles.
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El diario "Le Parisien" reveló hoy que la policía había preparado un nuevo pago de rescate, después del que también resultó abortado el pasado día 1, pero que el helicóptero que lo tenía que transportar desde el departamento de Seine-et-Marne, en las proximidades de París, no pudo despegar a causa de la niebla espesa.
La operación se había montado para entregar cuatro millones de dólares y dos millones de euros, un millón de euros más de la cifra que habían exigido para el primer intento de pago, porque AZF había incrementado sus exigencias desde entonces, según el rotativo.
El pasado 1 de marzo un helicóptero despegó del aeropuerto de Villacoublay, a las afueras de París, siguiendo instrucciones dejadas por AZF -que ha tomado el nombre de una planta petroquímica que explotó en septiembre de 2001 y causó la muerte de una treintena de personas- y se trasladó a las proximidades de Orléans, pero no encontraron la pista que les debía llevar al lugar donde tenían que depositar el rescate.
Las autoridades han insistido en que en el clima de tensión general provocado por los atentados de Madrid, el asunto AZF se sigue tomando muy en serio.
El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, anunció el viernes por la noche que elevaba el nivel de alerta del plan antiterrorista "Vigipirate" del naranja al rojo (el tercero de los cuatro niveles de que consta esta escala: amarillo, naranja, rojo y escarlata) en las estaciones y aeropuertos del país.
Para dejar clara la veracidad de sus amenazas, el grupo AZF, cuya existencia se hizo pública el pasado día 3, había comunicado a los investigadores las coordenadas de un punto de la red ferroviaria, donde las fuerzas de seguridad encontraron un artefacto sin explotar que demostraba profesionalidad en el manejo de explosivos.
Fue el 21 de febrero pasado cuando la policía encontró, gracias a los parámetros GPS facilitados por el grupo, un complejo explosivo a una treintena de kilómetros de Limoges (centro), en la línea ferroviaria que conecta París y Toulouse (sur).
Días después, el Gobierno montó una operación para pagar el rescate siguiendo las indicaciones que fueron dando los miembros de AZF, pero la operación fracasó.
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