Francia: Hollande venció a Sarkozy y es el favorito de cara al balotaje
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Los candidatos que disputarán el balotaje, François Hollande y Nicolas Sarkozy.
Según tres sondeos publicados este domingo por los institutos IPSOS, IFOP y Harris, Hollande se impondría holgadamente en la segunda vuelta con 54 a 54,5%, contra 45,5 a 46% el presidente saliente.
El candidato socialista se pronunció a favor de "reorientar a Europa por el camino del crecimiento y el empleo", tras prometer en la campaña que si es elegido renegociará el tratado de austeridad fiscal aprobado por la casi totalidad de los países de la UE en marzo.
Hollande viajó la noche del domingo de Tulle a París, donde daba los últimos toques a su profesión de fe para la segunda vuelta, que se imprimirá este lunes.
La otra sensación de esta elección, aunque haya quedado fuera de la contienda, fue Marine Le Pen, de 43 años, que logra el mejor resultado de la historia del ultraderechista Frente Nacional en unos comicios presidenciales. "La batalla por Francia no ha hecho más que empezar", declaró Le Pen tras conocerse el resultado.
"Hemos hecho estallar el monopolio de los dos partidos de la banca, la finanza y las multinacionales", añadió, y adelantó que el 1 de mayo anunciará a cuál de los dos finalistas apoyará.
Sendos sondeos Ipsos y Harris Interactive realizados la noche del domingo muestran que 44 a 69% de sus electores puden votar a Sarkozy, 17 a 18% a Hollande. Históricamente, la extrema derecha nunca dio consignas de voto en la segunda vuelta de una elección presidencial.
En su editorial del lunes, el diario Figaro, cercano a Sarkozy, hace un llamamiento directo a los electores de Marine Le Pen, "que pese al éxito de su candidata estarán huérfanos en la segunda vuelta".
El candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, que quedó lejos del tercer puesto que ambicionaba, llamó inmediatamente a "derrotar a Sarkozy", es decir a votar por Hollande. "Nuestro pueblo está decidido a pasar página de los años Sarkozy", dijo.
El centrista François Bayrou quedó quinto muy por debajo del 10% y del 18,5% que obtuvo en 2007.
Muy por detrás, figura la ecologista Eva Joly (2,2%), que instó a votar por Hollande en la segunda vuelta. Los cuatro candidatos restantes quedaron muy por debajo del 2% de votos. La participación fue de un 80%. Unos 44,5 millones de electores estaban convocados a las urnas.
El ganador de la segunda vuelta presidirá durante cinco años una de las principales potencias mundiales, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con un poder casi sin parangón en el mundo democrático.
En caso de ser elegido, Hollande sería el primer presidente francés de izquierda desde François Mitterrand (1981-1995).
La crisis -marcada por la explosión del déficit y la deuda y un desempleo de 10%- proyectó su sombra sobre la campaña, obligando a los candidatos a abordar la desindustrialización y a reclamar mayor proteccionismo europeo y el retorno al equilibrio de las cuentas.
Hollande, exsecretario del Partido Socialista de 1997 a 2008, fue designado en las primarias socialistas de 2011, y logró convertir la elección en un referéndum contra el quinquenio de Sarkozy, apodado el "hiperpresidente" por su activismo en todos los frentes.
Sarkozy, que batió récords de impopularidad, intentó eludir su balance económico y social y distanciarse de la imagen de "presidente de los ricos", desarrollando una campaña muy de derechas, agresiva, basada en la seguridad y la inmigración.





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