Francisco celebró la misa de vigilia de Pascua en la basílica de San Pedro
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"Podemos ver también los rostros de los que son recibidos con desprecio porque son inmigrantes, privados de país, casa y familia", afirmó.
Otros son víctimas de burocracias paralizadas y corrupción "que los despojan de sus derechos y hacen añicos sus sueños", afirmó el papa, haciendo eco de dos temas en los que ha hecho énfasis durante su pontificado de cuatro años: atender a los migrantes y denunciar la corrupción.
"En su dolor, estas dos mujeres reflejan los rostros de todos aquellos que, al caminar por las calles de nuestras ciudades, contemplan la dignidad humana crucificada", afirmó.
Pero en lugar de resignarse a un destino así, Francisco exhortó a los fieles a tener esperanza, como lo simboliza la resurrección de Cristo.
Exhortó a los católicos a "derribar todos los muros que nos mantienen encerrados en nuestro pesimismo estéril, en nuestras torres de marfil cuidadosamente construidas que nos aíslan de la vida, en nuestra necesidad compulsiva de seguridad y en la ambición sin límites que puede hacernos comprometer la dignidad de otros".
La ceremonia de este sábado incluyó el bautismo de 11 personas, entre ellas dos niños y una mujer de China.
Se llevó a cabo apenas horas después de que Francisco presidió la evocadora procesión del Viernes Santo con antorchas en el Coliseo, donde denunció repetidas veces la "vergüenza" de la sangre derramada de niños inocentes, mujeres y migrantes en los conflictos del mundo, naufragios y otras tragedias.
El pontífice celebrará la misa jubilosa de la Pascua el domingo en una Plaza de San Pedro llena de flores. Se espera que miles de personas se esfuercen por ingresar a la plaza a pesar de los cierres de calles, detectores de metales y otras medidas de seguridad.




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