Dos cohetes que estaban apuntados hacia al Parlamento paquistaní con dispositivos que permitían dispararlos a distancia, fueron descubiertos hoy por un obrero de la construcción y desactivados por la policía, informaron fuentes de la seguridad paquistaní.
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Los proyectiles fueron hallados en Islamabad un día después de que una bomba estallara en una plaza de la vecina ciudad de Rawalpindi, no lejos de la residencia del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, un aliado de Estados Unidos en el combate al fundamentalismo islámico internacional.
Un obrero encontró los cohetes en un parque a menos de 200 metros del Parlamento, que está cerca de los ministerios, la residencia del primer ministro y del presidente del país, dijeron fuentes de seguridad en declaraciones citadas por canales de televisión locales y reproducidas por la cadena CNN.
Policías y cerca de una docena de soldados cerraron varias calles que van hacia el Parlamento y acordonaron el área donde se encontraron los cohetes, que estaban ocultos cerca de una obra en construcción, dijo el vocero de la policía de Islamabad, Naeem Iqbal, sin dar más detalles.
Una fuente de seguridad citada por la televisión local dijo que los cohetes tenían adosados teléfonos celulares a través de los cuales podían ser accionados a distancia y estaban programados para apuntar contra el Parlamento.
El presidente Musharraf, quien llegó al poder con un golpe de Estado en 1999, sufrió tres intentos de asesinato desde el año 2003, todos ellos atribuidos por las autoridades a militantes islamistas descontentos con la alianza del mandatario con Estados Unidos.