12 de abril 2004 - 00:00

Fuerte caída de la confianza en plan de Bush hacia Irak

Un iraquí sunnita, Mohammed Ahmad Ali, llora frente a las ruinas de su casa en la conflictiva ciudad de Falluja. Al menos 500 personas murieron allí en medio de combates en la última semana.
Un iraquí sunnita, Mohammed Ahmad Ali, llora frente a las ruinas de su casa en la conflictiva ciudad de Falluja. Al menos 500 personas murieron allí en medio de combates en la última semana.
Washington y Falluja (AFP, EFE, Reuters, ANSA, DPA) -Mientras crece la violencia en Irak entre las fuerzas de la coalición y la resistencia, provocando la muerte a crecientes cantidades de efectivos de ambos lados, los estadounidenses parecen comenzar a perder la confianza en la capacidad de George W. Bush para lidiar con el problema. Según una encuesta de la cadena CNN y la revista «Time», divulgada ayer, 44% de los encuestados aprueba la política del presidente hacia Irak, frente a 51% de hace apenas dos semanas.

De acuerdo con el estudio, efectuado el jueves último (cuando ya arreciaba la ofensiva contra las fuerzas de EE.UU.) entre 1.005 adultos, la aprobación general del presidente también se ha resentido y se encuentra en su nivel más bajo desde que asumió el poder en 2001, llegando en la actualidada 49%. La consulta muestra que Bush no se benefició con el anuncio el pasado 2 de abril del Departamento de Trabajo de la creación de 308.000 nuevos empleos en marzo.

Un 41% aprueba la forma en que el presidente dirige la economía, mientras que 54% la considera negativa, según el sondeo, mientras que hace dos semanas ambas cifras eran uno por ciento menores.

A pesar de las dificultades en Irak, 53% de los estadounidenses estima que Estados Unidos tomó la decisión correcta al invadir ese país, comparado con 41% que piensa que fue incorrecta. Pero 51% opina que el gobierno no tenía un plan «bien pensado» para tratar la situación en Irak, frente a 43% que opina en contrario.

En tanto, las tropas estadounidenses y los rebeldes sunnitas mantenían ayer una precaria tregua en Falluja (50 kilómetros al oeste de Bagdad) tras una semana de sangrientos enfrentamientos, mientras tres soldados estadounidenses eran abatidos en distintos puntos de Irak.

«La tregua se mantiene por el momento y esperamos que haya conversaciones productivas», declaró al canal estadounidense Fox News el administrador norteamericano en Irak, Paul Bremer. Responsables de la coalición afirmaron, en tanto, su voluntad de encontrar una solución política.

«Buscamos una vía política para restaurar el control gubernamental» en Falluja, declaró en Bagdad el general
Mark Kimmitt, jefe adjunto de las operaciones militares en Irak.

En esa ciudad (sede recientemente de uno de los episodios más impactantes de la guerra, cuando cuatro civiles norteamericanos fueron asesinados, quemados, mutilados y colgados) testigos comprobaron que decenas de civiles huyeron y que los combates han cesado, aunque se mantiene una importante presencia de francotiradores.Los choques de la última semana han dejado allí 500 iraquíes muertos y más de 1.000 heridos.

• Muertes

Más allá de esa tregua ( pactada en principio por doce horas y prolongada luego hasta esta madrugada, con los dos bandos tratando de imponer sus condiciones para extenderla), tres soldados estadounidenses murieron ayer, dos de ellos al ser derribado un helicóptero de combate Apache entre Bagdad y Falluja, y también fueron muertos cinco miembros de la resistencia iraquí.

Dos soldados murieron al ser derribado un helicóptero de combate Apache estadounidense por parte de insurgentes al oeste de Bagdad, informó el Comando Central estadounidense (CentCom), y la nave cayó cerca de la localidad de Abu Ghraib, según la cadena de noticias británica «BBC». Hasta ahora, nueve helicópteros de las fuerzas de ocupación fueron derribados por la guerrilla-iraquí. Otro militar norteamericano que había sido herido el viernes pasado en Baquba, ciudad del denominado «triángulo sunnita», al nordeste de Bagdad, murió ayer, informó el general Kimmitt. Así, son ocho los soldados norteamericanos abatidos durante el fin de semana.

El presidente Bush admitió ayer que la pasada «fue una semana dura» en Irak
, en una visita a los militares de la base Fort Hood (Texas), muchos de cuyos compañeros fallecieron recientemente en el terreno. «Fue una semana dura», dijo Bush a periodistas que lo acompañaron. «Nuestras tropas son fuertes, ellas se están encargando del problema», añadió.

Bush pasó el Domingo de Pascuas en Fort Hood, una de las bases militares más grandes de Estados Unidos, que ha enviado muchas tropas a Irak. En el hospital de la base, el mandatario entregó varios « Corazones púrpura», medalla que se otorga a los soldados heridos en combate.

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