Fuerte división entre Lula y el PT por crimen del asesor
Presa aún de la conmoción, y en medio de nuevas amenazas de muerte lanzadas contra políticos opositores, el Partido de los Trabajadores brasileño ventiló ayer una intensa polémica pública en torno al asesinato del alcalde izquierdista Celso Daniel. Mientras la dirección del partido, que en octubre intentará llegar por primera vez al poder, se declaró víctima de una conspiración, su líder histórico y candidato presidencial, Lula Da Silva, pareció abonar la tesis de un delito común. En tanto, fuentes policiales decían ayer no encontrar aún pruebas de que se haya tratado de un crimen político y comentaristas aludieron a la posibilidad de que hayan participado elementos del narcotráfico.
-
La grave crisis sanitaria de Cuba se profundiza con médicos al límite y equipos fuera de servicio
-
Irán amenaza con paralizar todas las exportaciones de energía de Medio Oriente
Lula Da Sila abraza a la viuda del asesinado asesor
Habitual
Además, sostuvo Dirceu, «vamos a comportarnos como si hubiera un complot político contra nosotros. Vamos a tomar esta onda de atentados como políticos». «No se sabe quiénes son, pero sugiere una estructura organizada en varias ciudades, tal vez un grupo de extrema derecha», dijo Aloisio Mercadante, uno de los principales líderes del PT, con respecto al grupo denominado Frente de Acción Revolucionaria Brasileña (FARB), que envió cartas amenazando a los miembros del PT y se adjudicó la muerte de Daniel. «Nuestra principal hipótesis es el crimen político», agregó Mercadante y consideró otra posibilidad: los dos alcaldes asesinados emprendieron «campañas contra el narcotráfico y el crimen organizado en sus ciudades», lo que pudo provocar una represalia.
Por el momento, no hay pistas sobre el crimen. No obstante, la gobernación de San Pablo lanzó una recompensa de 22.000 dólares para quien suministre información que lleve a la detención de los asesinos de Daniel.
Conmoción
El asesinato del alcalde y asesor de Lula conmocionó al país y provocó la declaración de guerra del gobierno al crimen organizado. El presidente Fernando Henrique Cardoso prometió tomar cartas en el asunto y esta semana discutirá el tema por separado con Geraldo Alkcmin, gobernador de San Pablo -el estado más azotado por la violencia-y los líderes del PT.
Una propuesta en estudio es la integración de las policías Federal, Militar y Civil para aumentar su eficacia, pues en la actualidad cada cuerpo opera de forma independiente tanto a nivel nacional como en cada una de los 27 estados del país.
Según el Ministerio de Justicia, en Brasil son asesinadas cada año una media de 40.000 personas. En tanto, la ciudad de San Pablo, la más rica y poblada del país, es también la más violenta, con una media de 5.000 asesinatos por año. Con respecto a la amenaza contra el alcalde de Guarulhos, la policía local afirmó que el llamado anónimo fue recibido el domingo al mediodía, horas después de que se encontrara el cuerpo de Daniel.
Guarulhos, donde está localizado el aeropuerto internacional de San Pablo, es la segunda ciudad más poblada del estado, con 1.200.000 habitantes. La policía comprobó que la llamada anónima había sido hecha de un teléfono público.



