13 de junio 2008 - 00:00

Fuerte impacto en la campaña

Washington (EFE, ANSA) - El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, alabó ayer la decisión de la Corte Suprema a favor de los detenidos en Guantánamo, mientras que su rival republicano, John McCain, se declaró inquieto sobre sus posibles consecuencias.

A través de un comunicado, Obama dijo que «la decisión de la Corte es un rechazo al intento de la administración de Bush de crear un agujero negro legal en Guantánamo, otra política fallida que respalda John McCain».

«Este es un paso importantepara restablecer nuestra credibilidad como nación comprometida con el Estado de Derecho», apuntó el senador demócrata.

Por su parte, McCain manifestó a la prensa que lo acompañaba en un acto en Boston su preocupación sobre las implicancias del fallo.

«Se trata de combatientes ilegales, no son ciudadanos estadounidenses, y creo que deberíamos prestar atención a la opinión del juez (John) Roberts en esta decisión», dijo.

Roberts, el presidente del alto tribunal, votó en contra del dictamen junto con otros tres magistrados conservadores.

Pese a sus reservas, el candidato republicano señaló que «es una decisión que ha tomado la Corte Suprema. Ahora tenemos que mirar hacia adelante. Como saben, siempre he estado a favor de cerrar Guantánamo y todavía creo que deberíamos hacerlo», afirmó. McCain ha propuesto trasladar los tribunales antiterroristas establecidos en Guantánamo a la base militar de Fort Leavenworth, en Kansas.

Por su parte, Obama quiere que se juzgue a los detenidos en los tribunales federales, porque considera injustas las reglas vigentes, y también pretende cerrar Guantánamo.

«Llevar a estos detenidos ante la Justicia es demasiado importante para que confiemos en un sistema equivocado que no ha producido ninguna condena por un acto terrorista desde los atentados del 11-S y que ha puesto en tela de juicio nuestros valores primordiales», dijo Obama.

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