14 de abril 2004 - 00:00

Funcionario admite culpas

Río de Janeiro (ANSA) - El ex subsecretario de Asuntos Parlamentarios de Brasil Waldomiro Diniz rompió ayer el silencio y admitió, ante una comisión parlamentaria de Río de Janeiro, que cometió «un pecado al intentar ayudar a un amigo, que ya no está entre nosotros», en alusión a su pedido de una coima a un capitalista del juego ilegal, que derivó en un escándalo que salpica al gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva.

Diniz dijo que «al intentar ayudar a mi amigo me torné rehén de una ingeniería criminal, una grabación premeditada, hecha por una persona inescrupulosa que quiere chantajearme desde enero de 2003», cuando Lula asumió el poder.

De acuerdo con Diniz, esa «persona inescrupulosa» es Carlos Augusto Ramos, alias «Carlinhos Cachoeira», el capitalista del juego con el que aparece negociando coimas y donaciones electorales en una grabación realizada por una cámara de video oculta.

• Preocupación

Diniz se preocupó en todo momento por no comprometer al gobierno del presidente Lula y en especial al ministro jefe de la Casa Civil (jefe de gabinete), José Dirçeu, quien era su jefe directo hasta que estalló el escándalo y perdió su cargo de enlace con el Congreso. En cambio, el ex funcionario admitió que recibió 35.000 dólares de Ramos para la campaña de Geraldo Magela, entonces candidato a gobernador de Brasilia del PT.

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