24 de marzo 2021 - 00:00

Ganó Netanyahu en Israel, pero depende de un enconado rival

El partido y los socios tradicionales del premier no lograban los escaños mínimos para formar gobierno, por lo que se especula con una alianza con la ultraderecha.

Jerusalén - El partido del primer ministro Benjamin Netanyahu se encaminaba a ganar al cierre de esta edición las cuartas elecciones legislativas en Israel en dos años, aunque sin garantías de reunir una mayoría para formar gobierno, según sondeos a boca de urna.

El derechista Likud lograría entre 31 y 33 escaños de los 120 de la Knéset (parlamento), seguido del partido Yesh Atid (Hay Futuro) del centrista Yair Lapid, con 16 a 18 escaños, según las proyecciones iniciales de tres medios.

Los resultados del Likud, junto a los de sus aliados religiosos de derechas, darían al bloque pro-Netanyahu unos 53 o 54 escaños, según estas proyecciones. La mayoría para formar gobierno está en 61 escaños.

La llave de una eventual coalición derechista la tendría el líder de derecha radical, Naftali Bennett, cuyo partido Yamina se haría con unos siete u ocho escaños, según los sondeos.

Bennett, crítico de la gestión del primer ministro pero próximo a su ideología, firmó el domingo una declaración en la que asegura que no formará parte de un gobierno de Lapid, pero sin decir si se unirá a uno con Netanyahu.

Se esperaba que los resultados oficiales parciales sean publicados anoche, pero la comisión electoral podría anunciar los resultados finales el viernes, la víspera del inicio de la Pascua judía.

Los israelíes vivieron este martes el cuarto episodio de una saga electoral de dos años sobre el futuro del primer ministro, a su vez juzgado por “corrupción” y arquitecto de una intensa campaña de vacunación anticovid.

¿A favor o en contra de “Bibi”?, como se le llama a Netanyahu en Israel. Esta sigue siendo la gran pregunta de esta telenovela política. Pero, en este cuarto episodio, los actores cambiaron.

El general Benny Gantz, rival de Netanyahu en las tres elecciones anteriores muy reñidas, perdió popularidad tras alcanzar un pacto la pasada primavera con su antiguo enemigo para formar un gobierno de “urgencia” frente a la pandemia.

Este gobierno de unión nacional implosionó en diciembre y, poco después, Netanyahu lanzó una intensa campaña de vacunación gracias a un acuerdo con el gigante farmacéutico Pfizer.

De hecho, Netanyahu, de 71 años, de los cuales los últimos 12 pasó en el poder, centró su campaña en el éxito de la vacunación en Israel, donde casi el 50% de la población recibió las dos dosis, o sea casi dos tercios de los votantes.

“Espero que sean las últimas elecciones”, dijo Netanyahu tras votar en Jerusalén, confiando en que el país pueda salir del bloqueo político.

Para alcanzar la mayoría de 61 diputados y formar gobierno, Netanyahu espera de hecho aliarse con la derecha religiosa pero también, por primera vez, con la extrema derecha.

Y Lapid cuenta con un acuerdo con partidos de izquierda y de centro, pero también con una parte de la derecha decepcionada con el primer ministro.

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