De acuerdo a los documentos secuestrados por las fuerzas de seguridad, Campos creó en 1998 una «tabla de asesores especiales», con salarios de entre 130 y 1.300 dólares, que serían distribuidos entre diputados y autoridades. Cada funcionario percibía entre 6.000 y 17.000 dólares por mes, a cambio de lo cual debía encargarse de obtener las personas que figurarían como ñoquis.