Gobierno de Lula pide dejar de lado resentimientos por golpe de Estado
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Una amnistía "amplia, general e irrestricta", que benefició a opositores y guerrilleros por un lado y a militares que cometieron delitos durante la represión por otro, fue aprobada por el gobierno militar brasileño en 1979, seis años antes de la asunción en 1985 de un presidente civil de transición, José Sarney, designado por un Colegio electoral.
El Estado brasileño reconoce que durante el régimen militar, 288 personas resultaron muertas o desaparecieron a manos de los organismos de seguridad.
Militares retirados, por su parte, sitúan en 122 los muertos a manos de organizaciones guerrilleras.
Ex guerrilleros integran el gobierno Lula, como el ministro de la Casa Civil (jefe de gabinete) Jose Dirceu, canjeado en 1969 por el embajador estadounidense Charles Elbrick y que regresó clandestinamente de Cuba.
Asimismo, Dilma Roussef, que encabeza el Ministerio de Minas y Energía, es ex militante de la Vanguardia Armada Revolucionaria-Parlmares que fue torturada y encarcelada.
El diputado y presidente del Partido de los Trabajadores (PT-gubernamental), Jose Genoino, estuvo preso y fue torturado como integrante de la guerrilla rural maoista de Araguaia a principios de los años 70.
Viegas dijo que las Fuerzas Armadas brasileñas "son leales a la institucionalidad democrática y al poder electo por el pueblo y absolutamente coherentes con los mejores propósitos de la nación como un todo. Están decisivamente comprometidas con el Estado de Derecho, en el estricto cumplimiento de su misión constitucional".




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