La coalición occidental sufrió ayer otro duro golpe de la resistencia iraquí, que perpetró el peor atentado contra objetivos militares desde que George W. Bush declarara el final de la guerra. En la ciudad de Nassiriya, al sur de Irak, un atacante suicida estrelló un camión cargado de explosivos contra el edificio de las fuerzas italianas, matando a 16 efectivos, a dos civiles de esa nacionalidad y a 8 iraquíes. Hubo, además, alrededor de 60 heridos. El ataque provocó una avalancha de críticas opositoras al primer ministro Silvio Berlusconi, a quien exigen que rompa su alianza con Bush y saque a las tropas italianas del Golfo Pérsico. También acelera los planes de la Casa Blanca -que se muestra cada vez más impotente- de traspasar el poder a autoridades locales. Un informe de la CIA, conocido ayer, advierte que Estados Unidos está perdiendo aceleradamente el apoyo de la población iraquí y admite que las acciones armadas de la resistencia pro Saddam Hussein están ganando popularidad.
El cuartel italiano destruido ayer en Nassiriya, en el último y más fuerte atentado de la resistencia iraquí. El hecho renovó los reclamos de la oposición a Silvio Berlusconi para que Italia retire a sus efectivos de Irak.
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Se trató también del peor golpe para los militares de Italia desde la Segunda Guerra Mundial y la primera agresión de la resistencia iraquí desde que se encuentran en Irak, donde hay 2.400 efectivos italianos que forman parte de las fuerzas de ocupación lideradas por Estados Unidos.
También resultó destruida la sede de una ONG estadounidense, en un edificio cercano, International Medical Corps, que funcionaba en la zona desde hace seis meses.
El personal de la ONG reportó al menos 10 heridos, entre ellos el coordinador británico Emar Triangle, de 50 años. El estallido desató también un violento incendio que destruyó casi todos los vehículos -jeep, Land Rover, camionetas y camiones-estacionados en el patio, delante de la base italiana.
Densas columnas de humo se levantaban en toda el área que rodea la zona del atentado, que fue cerrada al tránsito. Unos sesenta militares italianos se encontraban en el edificio en el momento del atentado y las víctimas podrían ser muchas más.
Entre las víctimas -dijo el vocero-hay algunos carabineros que habían completado su período de servicio de cuatro meses y que el próximo 15 de noviembre habrían tenido que regresar a Italia.
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