Madrid (AFP, Reuters, ANSA) - Ocho personas fueron detenidas ayer por su presunta pertenencia a la organización separatista armada vasca ETA durante un amplio operativo realizado por la Guardia Civil en el País Vasco, norte de España. El operativo supone una nueva constatación de que el grupo terrorista se mantiene activo y dispuesto a atacar, lo que debilita la postura negociadora del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y da nuevos argumentos a la oposición.
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Se trata de seis hombres y dos mujeres, quienes según fuentes de la investigación pertenecían al «comando Donosti», uno de los más sangrientos en la historia de ETA y que solía actuar en la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco español.
Además, fueron hallados 30 kilos de explosivos, bombas lapas (que se colocan bajo vehículos) y detonadores en un departamento en Andoaín, según las últimas informaciones proporcionadas por la guardia civil.
El presunto líder del grupo fue identificado como José Angel Lerín Sánchez, oriundo de Navarra, quien se encontraba prófugo desde 2005 y había cumplido una condena por su participación en acciones callejeras.
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