Holanda: por desacuerdos sobre Afganistán, se quebró la coalición de gobierno
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El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, anuncia el quiebre de la coalición.
La OTAN ha pedido a Holanda, una de las 10 principales naciones que contribuyen a la misión, que investigue la posibilidad permanecer más tiempo en Afganistán mientras intenta aumentar sus esfuerzos para detener a la insurgencia de los talibanes.
Las elecciones parlamentarias podrían ser realizadas lo más pronto a mitad de año, pero serían seguidas de meses de negociaciones entre partidos para formar un nuevo Gobierno.
El crear un nuevo Gobierno podría ser difícil de lograr, ya que los sondeos de opinión sugieren que se podrían necesitar cuatro o cinco partidos para conseguir una coalición mayoritaria en el Parlamento de 150 miembros.
El legislador derechista Geert Wilders del Partido Libertad, que ha pedido que se termine la misión en Afganistán, podría ser el gran ganador de la próxima elección.
Sondeos de opinión indican que el Partido Libertad, que ha hecho una campaña desconfiando del Gobierno y oponiéndose a la inmigración, podría convertirse en la segunda mayor fuerza en el Parlamento.
Los laboristas podrían recuperar parte del necesario respaldo electoral por su postura respecto a Afganistán, pero eso no podría ser suficiente para formar una coalición de izquierda.
MEDIDAS DE AUSTERIDAD
El colapso de la coalición de Balkenende anula de manera efectiva un acuerdo existente para postergar cualquier medida de austeridad económica hasta el 2011 y podría llevar a recortes más profundos cuando se revele el presupuesto del próximo año en septiembre.
Esta semana, el principal grupo de expertos del Gobierno holandés presentó su proyección de déficit de presupuesto para el 2010 en un 6,1 por ciento del producto interno bruto, pero pidió un déficit del 4,7 por ciento para el 2011, implicando que sería necesario un brusco recorte en los gastos.
Eso podría golpear a la economía holandesa, cuyos datos de la semana pasada mostraron que acaba de entrar en una débil recuperación después de cuatro trimestres consecutivos de crecimiento negativo.
La misión holandesa en Afganistán, que comenzó en el 2006, tiene programado su fin en agosto, y el resto de las tropas dejará el país en diciembre. La mayoría están desplegadas en la provincia de Uruzgán.
"Un retiro dañará la reputación de los holandeses como un socio confiable que está dispuesto y abierto a contribuir a importantes misiones militares", dijo Edwin Bakker, un investigador de alto rango en el Clingendael Institute en La Haya.
Unos 21 soldados holandeses han muerto en Afganistán.




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