Honduras encarará hoy un crucial debate sobre retorno de Zelaya al poder
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Pero Juan Barahona, uno de los negociadores del mandatario depuesto advierte: "mientras no se acuerde la restitución del presidente Zelaya todos lo demás puntos en que se ha avanzado equivalen a cero".
Tanto Zelaya como Michelletti aseguran no haber pedido nunca una amnistía, propuesta por el mediador de la crisis, el presidente costarricense Oscar Arias, en su Acuerdo de San José, para delitos cometidos en el marco del conflicto.
El régimen de facto acusa a Zelaya de 18 cargos como corrupción, abuso de poder y traición a la patria por promover un cambio de Constitución, en tanto que los zelayistas no quieren "perdón y olvido" por el golpe y la forma en que el presidente fue montado en un avión a Costa Rica, apuntado por fusiles y en pijama.
No obstante, John Biehl, que encabeza una misión de la OEA que acompaña el diálogo, se mostró esperanzado, aunque reconoce que falta lo más complejo: "Va esto muy en serio. Se ha avanzado. Mañana puede haber noticias bastante optimistas. Aunque todavía faltan los puntos más difíciles", dijo.
En vísperas de la jornada decisiva, el gobierno de facto emitió un decreto que le permite "revocar o cancelar" el permiso a radioemisoras y canales de televisión que considere atenten contra la "seguridad nacional" y generen "odio".
"Dialogando y con el mazo dando no se puede encontrar una salida al conflicto", dijo Rafael Alegría, activista del frente de resistencia contra el golpe de estado.
El frente continuó sus protestas este lunes para exigir la restitución de Zelaya, rechazar la nueva medida de Michelletti y porque aún está vigente un decreto del 28 de septiembre con que se suspendió las libertades civiles, pese a que hace una semana el mandatario anunció que anularía esa restricción.
Al clima de tensión se sumó el fin de semana un ataque con disparos de armas automáticas contra la sede de la Conferencia Episcopal, que se pronunció en favor del golpe.




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