29 de agosto 2003 - 00:00

Hubo alto acatamiento en paro contra Batlle

Montevideo El gobierno de Jorge Batlle enfrentó ayer el sexto paro general con un alto porcentaje de aceptación en los bancos, oficinas públicas nacionales y municipales, transporte de colectivos e industrias, pero de regular acatamiento en el comercio.

La medida de fuerza convocada por las centrales sindicales PIT-CNT, de tendencia izquierdista, se dio en demanda de aumentos salariales y en apoyo del gremio de la salud, que enfrenta a Batlle con la toma de hospitales. Esa medida sostenida por más de dos semanas agravó la situación sanitaria pública, que derivó en el suicidio de un paciente y más de mil pedidos de operaciones postergados. Este es el peor conflicto que atraviesa el gobierno, agobiado por una crisis económica y una recesión sin precedentes que se instaló en 1999.

Por otro lado, la protesta gremial se cumplió cuando las principales fuerzas políticas ya alistaron sus huestes para el ballottage en noviembre por la privatización parcial de ANCAP --petrolera estatal que quiere asociarse en 49% con capitales privados-, que, en los hechos, significará la primera batalla electoral con vistas a las presidenciales de noviembre del año próximo para suceder a Batlle en el Palacio Libertad, en abril de 2005.

En este nuevo cuadro de situación política, la alianza de blancos de Luis Alberto Lacalle y colorados de José María Sanguinetti en el Parlamento se ha roto e inclusive existen fisuras dentro del mismo partido de gobierno, especialmente por el distanciamiento entre Batlle y Sanguinetti.

• Ocupaciones

El conflicto se profundizó al ser tomada ayer la Colonia Santin Carlos Rossi (psiquiatría). Hoy anuncian una medida similar contra el hospital de Maldonado. Pero desde el Ejecutivo también se respondió con dureza al negar el aumento que piden médicos y empleados de la salud.

Hasta el momento, se encuentran tomados los siguientes centros de salud: Saint Bois, con 120 camas (especializado en tuberculosis, epilepsia y asma); el Viladerbó, con 305 camas (problemas psiquiátricos); el Pereira Rossell, con 600 camas (pediatría) y el Pasteur, con 240 camas (clínica médica).

Anoche, diputados de la Comisión de Salud Pública esperaban una respuesta de la propuesta de aumentos que enviaron al ministro de Economía, pero desde las cercanías de
Isaac Alfie -el nuevo ministro ungido con el beneplácito del FMI para controlar las cuentas públicasse negó que vaya a producirse un incremento como pide el gremio: 13.000 funcionarios de Salud Pública y los 4.200 médicos del sector reclaman un aumento de 68%. El gobierno ofreció la mitad.

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