Impulsará Sarkozy la castración química de violadores de menores
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El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su ministra de Justicia, Rachida Dati, siguen
ofensiva por leyes más duras contra la delincuencia. En cuanto a los abusadores de menores,
no se beneficiarán en Francia con reducciones de condenas.
En el caso de que los facultativos consideren que es todavía peligroso, el individuo tendrá que ser internado en un hospital especial, cuya primera unidad será abierta en 2009 en Lyon.
Los que no acepten ser curados de sus impulsos sexuales durante su etapa en la prisión irán a ese centro hospitalario mientras se considere que son peligrosos.
Quienes sí admitan el tratamiento destinado a su curación podrán tener permisos para salir del hospital, pero siempre con un «brazalete electrónico» que haga posible su control por las autoridades.
El tratamiento será de tipo hormonal o «castración química», dijo Sarkozy, quien agregó que ese tipo de expresiones «no me dan miedo».
Consciente de la alarma social que genera ese tipo de agresiones y de que basó su campaña electoral en un discurso de tolerancia cero contra la delincuencia, Sarkozy empleó un lenguaje firme.
«No se puede dejar en libertad a depredadores, a gente que puede matar y destrozar la vida de niños», dijo el presidente francés, quien anunció que el proyecto de ley con esas reformas será presentado en noviembre por la titular de Justicia, Rachida Dati.
Las nuevas medidas anunciadas ayer tienen lugar después de que a fines de julio pasado el Parlamento francés aprobara definitivamente un proyecto de ley para endurecer las penas contra los delincuentes reincidentes, incluidos los menores de 16 años.
El proyecto, que provocó rechazo entre grupos defensores de los derechos humanos, establece también cuidados médicos obligatorios para delincuentes sexuales.
El hombre detenido en Roubaix por la agresión al menor, Francis Evrard, había sido condenado en 1975, 1985 y 1989 y en esta última ocasión lo fue a 27 años, pero cumplió dieciocho.
Había salido de la cárcel a comienzos de julio y cuando fue detenido en su poder tenía una caja de «Viagra», contra la impotencia sexual, recetada por un médico de la prisión de Caen que se ha presentado voluntariamente en una comisaría para asumir la responsabilidad y asegurar que ignoraba el historial penal del hombre.
El Colegio de Médicos francés subrayó que la ley establece que los facultativos de prisiones no tienen acceso al historial delictivo de los detenidos y que, también por privacidad, las instituciones penitenciarias no pueden conocer los informes médicos.
La ministra de Justicia, Rachida Dati, declaró que es «inaceptable» que alguien «se pueda esconder» con ese tipo de argumentos y ha declarado ahora que se cambiará la legislación en ese sentido, después de que en la ley aprobada en julio no fuera modificada.




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