Francfort (AFP, EFE) - El Banco Central alemán hizo sonar ayer la alarma ante el posible aumento del déficit público en Alemania, que amenaza con alcanzar el límite de 3% del Producto Bruto Interno (PBI) autorizado para los países de la zona euro, mientras se registra un crecimiento económico muy lento e inundaciones desastrosas.
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«Una estricta limitación de los déficit en todos los niveles del Estado es absolutamente necesaria durante el resto de año para no alcanzar el límite de 3%», escribió ayer el Bundesbank en su informe de agosto, informando sobre nuevos «riesgos presupuestarios» que pesan sobre Alemania. El tope de 3% del PBI para el déficit público está fijado por el Tratado de Maastricht y por el Pacto de Estabilidad de 1997, y obliga a los países de la zona euro a ser rigurosos con sus presupuestos. En caso de alcanzar ese tope, Berlín sufriría una humillación particularmente cruel, ya que fue Alemania quien hizo presión para imponer esta norma a sus socios. Por lo pronto, el gobierno anunció ayer que suspenderá un promocionado y esperado plan de recorte de impuestos.
En el primer semestre, los ingresos del Estado federal y los Estados regionales retrocedieron 5% en un año. Inclusive si se espera una mejora para el segundo semestre, el objetivo del gobierno alemán de lograr un alza de los ingresos fiscales de 2% para todo el año se convierte a partir de este momento en una utopía. Por el momento, Berlín pretende respetar sus compromisos en materia de finanzas públicas, con un regreso cercano al equilibrio en 2004. Un optimismo compartido por pocos economistas, ya que los gastos por las catastróficas inundaciones podría elevar aún más los déficit. En tanto, otras 3 personas murieron a casa de las inundaciones en Sajonia (este), estado federado donde el balance de víctimas es el más importante con quince muertos sobre un total de 19 a causa del desastre climático. Veintiséis personas se encuentran aún desaparecidas en ese estado federado, donde los daños a la infraestructura están valuados en entre 3.000 y 5.000 millones de dólares. En tanto, el río Moldava registró ayer un caudal de 936 metros cúbicos por segundo a su paso por Praga, un nivel normal que ha llevado a las autoridades de la ciudad a reducir el grado de alerta. Según las autoridades checas, las inundaciones costarán al país entre 2.000 y 3.000 millones de dólares.
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