Irrita a Obama revista que lo retrató como islamista
-
Irán presentó sus condiciones para la paz y abandonó el encuentro sin cruzarse con EEUU
-
EEUU habilitó que Venezuela le pague a la defensa de Maduro
La tapa de la revista "The New Yorker" recoge todos los elementos esgrimidos por quienes denostan a Obama: la ropa lo muestra como musulmán: el retrato en la pared, como admirador de Bin Laden; la bandera ardiendo, como antipatriota; y su mujer, Michelle, armada como una militante negra radical de las Panteras Negras. La publicación dijo que quiso denunciar a los difamadores, pero no le creen.
Sin embargo, en la campaña de Obama no encontraron la gracia. «'The New Yorker' puede creer que, como uno de sus miembros nos ha explicado,la portada es una sátira de la caricatura que los críticos de la derecha han intentado crear. Pero muchos lectores la verán como ofensiva y de mal gusto, y nosotros estamos de acuerdo», declaró en un comunicado el portavoz de Obama, Bill Burton. Al ser preguntado sobre el tema, Obama se limitó a un simple «no comment» que denotaba su enojo.
Obama y su esposa fueron calificados por adversarios como antipatrióticos, a la vez que una serie de falsos rumores difundidos por Internet presentan al candidato como un islamista secreto -a pesar de que es protestante-, y a su esposa como una militante negra radical y revanchista.
El padre de Obama era un musulmán nigeriano, y durante una visita a Africa el hoy candidato demócrata usó las vestimentas tradicionales, imagen que acompaña en la Web esos ataques. Además, su madre, una estadounidense blanca y protestante, tuvo un segundo matrimonio con un hombre de Indonesia, por lo que Obama vivió en ese país entre los 6 y los 10 años. Esto es aprovechado por quienes difunden los rumores para afirmar que allí asistió a una escuela coránica extremista.
La tapa de la revista fue cuestionada incluso desde el otro bando, en el cuartel general de John McCain, quien en un comunicado indicó que el dibujo es de «mal gusto y ofensivo». Sin embargo, en privado, algunos de los asesores del republicano reconocieron en privado que encuentran graciosa la portada.
Teniendo en cuenta la ideología de la revista, no cabe dudar de sus intenciones, por lo que para algunos la reacción de la campaña de Obama resultó algo exagerada. Pero otros observadores se sumaron al rechazo. Jake Tapper, editorialista político del canal ABC, dijo que la caricatura es «incendiaria». «Me pregunto cuáles habrían sido las reacciones si la hubiesen publicado el 'Weekly Standard' o la 'National Review'», dos revistas conservadoras, dijo.
La edición de ayer de «The New Yorker» incluye un artículo sobre «cómo Obama se convirtió en político», que relata los comienzos de su carrera en Chicago, y otro sobre los cambios de postura del candidato sobre diferentes temas.



Dejá tu comentario