Tel Aviv (AFP, ANSA, Reuters) - Al menos veintitrés palestinos murieron en violentas incursiones de tanques israelíes en campos de refugiados de la Franja de Gaza que continuaban anoche, el mismo día en que se hizo efectiva la libertad de movimiento para el líder palestino Yasser Arafat. Paralelamente, decenas de miles de colonos israelíes que ocupan asentamientos en Gaza y Cisjordania exigieron en un acto en Tel Aviv al primer ministro Ariel Sharon que «derrote al terrorismo».
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Las operaciones del ejército israelí que encontraron una importante resistencia de los palestinos, principalmente en el campo de Jabalia en donde murieron diecisiete personas, dejaron también a cincuenta heridos, varios de gravedad según médicos del Hospital de Shifa. Jabalia, con 200.000 habitantes, es el campo de refugiados más grande de todo Medio Oriente. El dirigente palestino Saeb Erekat acusó a Israel de provocar «un baño de sangre en Jabalia».
También hubo operativos israelíes por aire y tierra en Al Amhari, Belén, Dehaishe y Kalkilia, en donde 1.300 palestinos fueron encerrados en escuelas mientras era revisada casa por casa buscando a sospechosos de vínculos con operaciones terroristas.
En otro incidente, dos palestinos que supuestamente intentaban penetrar en el asentamiento de Netzarim, también en Gaza, para atentar contra los colonos, fueron abatidos sin poder lograr su objetivo, mientras que otros dos cayeron en un ataque con helicópteros en la región de Deir al Ballah, en el centro de la Franja de Gaza. Además, un soldado israelí murió por heridas recibidas el domingo.
Exigencia
En Tel Aviv, decenas de miles de colonos israelíes que habitan en asentamientos en Gaza y Cisjordania se concentraron para exigir al gobierno de Ariel Sharon que derrote al terrorismo. Entre 50.000 y 60.000 israelíes, varios de ellos con armas, portaban carteles como «Hay que destruir el terrorismo», «Hay que vencer a Yasser Arafat». La concentración fue convocada por el Consejo de las localidades Judea-Samaria y Gaza.
Del acto participó Benny Elon, ministro de Turismo de extrema derecha que se apresta a dejar el cargo junto a los miembros de los dos partidos de esa tendencia que ocupan sillas en el gabinete de unidad, por considerar que Sharon debe ser más duro con los palestinos.
En tanto, fue levantado el confinamiento de Arafat, que permanecía recluido en Ramallah desde diciembre pasado. «Va a poder ir de una jaula a la otra», ironizó Uri Shani, el director del gabinete de Sharon, aludiendo a que sólo podría ir a Gaza. Tanto EE.UU. como la Unión Europea instaron a Israel a que le permita al palestino concurrir a la cumbre árabe de Beirut de fin de mes.