Israel evacuó Ramallah y dejó en libertad a Arafat

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Ramallah (Reuters, EFE, AFP, ANSA) - Un mes después de iniciado el asedio al cuartel general del presidente de la Autoridad Palestina (AP), Yasser Arafat, Sharon retiró sus tropas de Ramallah, luego de que un grupo de palestinos buscado por Israel fue entregado a funcionarios británicos y estadounidenses.

En tanto, varias explosiones se registraron en un edificio de la Seguridad Palestina dentro de la sede de la gobernación de la Mukata, muy cerca de las oficinas de Arafat, informó el asesor del líder palestino, Nabil Abu Rudaina. Según Rudaina, el ejército israelí «está colocando explosivos en todos los edificios que han quedado en pie de la Mukata y de vez en cuando se oyen explosiones».

Las explosiones coincidieron con un gran movimiento de tropas en los alrededores de la Mukata con vistas a la retirada israelí del complejo de la gobernación y la ciudad de Ramallah, que se completó en horas de la madrugada.

El movimiento fue observado poco después del anuncio de la llegada a Jericó de un convoy con los seis presos palestinos que poco antes habían sido trasladados desde el cuartel general. En Washington, el portavoz del Departamento de Estado,
Richard Boucher, dijo que el traslado era «un paso positivo».

• Enojado

Visiblemente desmejorado, Arafat atendió a periodistas en una de sus oficinas en Ramallah, donde habló en tono muy enojado contra el asedio de la Basílica de Belén. El domingo, Israel y la AP aceptaron una propuesta norteamericana que preveía que Arafat, bloqueado en su cuartel general desde el 29 de marzo, recuperara su libertad de movimiento, a cambio de que los seis hombres buscados por Israel fueran encarcelados en territorio autónomo palestino bajo la responsabilidad de norteamericanos y británicos.

Los hombres, cuatro de los cuales fueron condenados por una corte militar palestina ad hoc por su vinculación con el asesinato del ministro israelí de Turismo, habían sido mantenidos dentro del cuartel de Arafat durante el sitio israelí. Testigos ubicados en el complejo dijeron por teléfono que los seis hombres, uno de ellos allegado a Arafat, acusado por Israel de tráfico de armas para la AP, fueron sacados de las oficinas y puestos bajo custodia de funcionarios estadounidenses y británicos en un convoy de vehículos blindados que los aguardaba.

«Arafat queda libre de ir adonde quiera, dentro (de Gaza y Cisjordania) o incluso al extranjero», dijo una fuente de seguridad de Israel, poco después de iniciada la retirada de Ramallah.

Este giro en la situación se produjo mientras Israel seguía en el banquillo de los acusados ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunió nuevamente anoche para consultas, debido al rechazo israelí a la llegada a la región de una misión de la ONU encargada de aclarar lo ocurrido en el campo de refugiados palestinos de Jenín. Por su parte, el secretario general de la ONU,
Kofi Annan, volvió a confirmar ayer, tras hacerlo el martes, que estaba a favor del desmantelamiento de esa misión.

Israel espera que Estados Unidos utilice su veto si el Consejo de Seguridad intenta enviar una comisión investiga-dora a Jenín en lugar de la actual misión.

Los palestinos acusan al ejército israelí de haber come-tido allí «crímenes de guerra» y una «masacre». Organizaciones de derechos humanos dieron cuenta de violaciones a las convenciones internacionales. Israel desmintió tales acusaciones y afirmó que en Jenín mató en su mayoría a «terroristas».

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