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Ben-Eliézer afirmó que "quedó definitivamente claro que (el presidente de la ANP, Yaser) Arafat, estuvo personalmente implicado en el contrabando de armamento en el barco 'Karín A', que fue organizado por la dirección palestina junto con Irán", y tiene previsto informar de ello a EEUU en su próximo viaje a ese país.
Por su parte, el ministro israelí de Transporte, el laborista Efraim Sne, dijo a la radio estatal de su país que Arafat tiene que elegir entre su relación con Irán, el principal enemigo estratégico de Israel, o un acuerdo con Israel.
"La conclusión respecto a Arafat es que mientras él mantiene ese tipo de relación, no puede hablar de un acuerdo (de paz), porque Irán amenaza con aniquilar a Israel, lo hace de forma pública y se prepara de forma concreta para ello", dijo el ministro israelí.
Sne -un destacado dirigente del Partido Laborista cuyo líder es Ben-Eliézer- concluyó que, su país y su Gobierno deben "adoptar una serie de medidas, tanto de información secreta como militares y políticas para afrontar el peligro estratégico y existencial que constituye Irán para Israel".
Las autoridades israelíes informaron de que el barco "Karín A", que hace diez días interceptó el Ejército de Israel y que transportaba millones de dólares en armamento para la Autonomía Palestina, provenía de Irán y entre su tripulación había, además de un capitán y marineros palestinos, un miembro de Hizbulá (Partido de Dios).
Además, se considera que Irán apoya a los grupos integristas palestinos HAMAS y Yihad Islámica enfrentados a Israel, cuya existencia no reconocen, y que son autores de la gran mayoría de los atentados suicidas cometidos en ese país.
Israel informó a EEUU y a la Unión Europea (UE) respecto al estrechamiento de las relaciones entre los palestinos e Irán, y destacadas fuentes de la Oficina del Primer Ministro israelí, Ariel Sharón, afirmaron que esto "crea un nuevo grado de amenaza estratégica, desconocida hasta ahora".
Sharón -líder del partido de derechas Likud- habló este fin de semana por teléfono al respecto con el presidente ruso, Vladimir Putin, y en los próximos días tiene previsto convocar un debate "para definir la política israelí respecto a la nueva amenaza".
También el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Simón Peres, opinó que "hay que examinar a fondo la relación entre los palestinos e Irán, a la luz de las posturas extremistas de ese país musulmán (pero no árabe) contra Israel", aunque no renuncia al diálogo.
Peres comentó que sintió "una gran conmoción por las declaraciones de (el líder religioso de Irán) Rafsanjani, que habló como (Adolfo) Hitler", y dijo que si su país tuviera una bomba atómica, debería utilizarla para destruir a Israel.
"Pero al mismo tiempo, no tengo idea acerca de adónde quieren llegar los palestinos, y me pregunto si hemos de vivir para siempre con la espada en la mano y en guerra, y si no tenemos planes para dialogar con ellos, aunque reconozco que es difícil porque tienen aspiraciones y una cultura diferente a la nuestra", dijo Peres.
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