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26 de julio 2020 - 11:11

Israel: la crisis del coronavirus aviva el malestar social contra Netanyahu

Miles de personas exigieron la renuncia del primer ministro, acusado de corrupción, frente a su residencia en Jerusalén. Un rebrote y la falta de asistencia estatal, encendieron la protesta.

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Miles de personas se manifestaron frente a la residencia de Netanyahu en Jerusalén.

Foto: AFP

"¡No partiremos hasta que Bibi se vaya!". En Israel, los manifestantes vociferan su hartazgo del primer ministro Benjamín Netanyahu, acusado de corrupción, en medio de un áspero escenario social provocado por su gestión de la pandemia de coronavirus.

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A algunos metros de su residencia en Jerusalén, miles de personas denunciaron el sábado hasta la noche un gobierno "corrupto", que toma medidas "ilógicas" contra el Covid-19 y se desentiende, según ellos, de los más frágiles, "pensando sólo en él". Las manifestaciones continuaban este domingo, reportó la agencia AFP.

En un principio, Israel se jactó de su gestión de la pandemia del coronavirus, con un número relativamente bajo de casos de enfermos. Pero, según avanzaba el desconfinamiento, decidido a finales de abril para recuperar la economía, los casos de infección se multiplicaron, obligando a Netanyahu a decretar nuevas restricciones.

El país, con nueve millones de habitantes, oficialmente tiene más de 61.380 casos de infectados por Covid-19, y 464 muertes, así como recientemente informó de récords de 1.000 contagios diarios, inclusive hasta 2.000 casos constatados.

La tasa de desempleo sigue aumentando, y superó el 20% en los últimos meses, contra sólo el 3,4% en febrero. El gobierno anunció ayudas a los asalariados y trabajadores independientes, y también a todas las familias y ciudadanos mayores de 18 años pero, para los manifestantes es poco y demasiado tarde.

La semana pasada se constataron algunos enredos en la gestión de la crisis sanitaria: el ejecutivo de Netanyahu primero ordenó el cierre de los restaurantes y después, como consecuencia del descontento en el sector, postergó la entrada en vigencia de esta decisión.

Finalmente, la Knéset (parlamento) revocó el decreto, autorizando a los restaurantes a reabrir.

"Un día sí, un día no", dijo Amit Finkerstin, una moza de 27 años, que fue despedida a causa de la pandemia del coronavirus. "El gobierno no planifica, la gente no tiene perspectivas, no sabe cuándo dispondrá de dinero", agregó.

"Todo empezó con un grito prematuro de victoria sobre el coronavirus, después se convirtió en un fracaso sanitario y económico, para finalizar en una profunda crisis de confianza de la población respecto al gobierno", resumió este fin de semana el periodista Einav Schiff, del diario Yedioth Aharonoth.

El último amplio movimiento de protesta social en Israel se remonta a 2011, cuando decenas de miles de personas se movilizaron contra la carestía de la vida, sin que esta movilización creara cambios significativos en Israel.

"Ahora la gente comprende que a Netanyahu realmente no le importa Israel, solamente se preocupa por él mismo", afirmó Tamir Gay Tsabary, un director comercial de 56 años.

Algunas protestas de las últimas semanas han degenerado en enfrentamientos violentos con la policía. La víspera de noche, 12 personas fueron detenidas en Jerusalén, informó la policía.

En el poder sin interrupción desde 2009, Netanyahu, apodado "Bibi", fue inculpado en noviembre de 2019 por corrupción, abuso de confianza y malversación de fondos, en una serie de casos distintos. Se trata de la primera vez que esto ocurre con un jefe de gobierno israelí durante su mandato.

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