13 de marzo 2007 - 00:00

Juicio por 11-M: testigo identifica a uno de los acusados como autor de los ataques

Un testigo protegido aseguró hoy que vio a Jamal Zougam, uno de los procesados como autor material de los atentados del 11 de marzo de 2004, colocar una bolsa debajo de un asiento de uno de los trenes que explotaron aquel día.

Este testigo, que declara ante la Audiencia Nacional en condición de anonimato, se reafirmó en el reconocimiento de Zougam, a quien ya reconoció ante la policía tres días después de la matanza y antes de que la foto del acusado apareciera en los medios de comunicación.

En la decimotercera jornada del juicio por el asesinato de 191 personas, este testigo relató que aquella mañana viajaba sentado en un tren de dos plantas -"apoyado en la ventana y prácticamente dormido"-, cuando notó que una persona le empujaba y "estaba metiendo una bolsa de deporte debajo del asiento de delante".

Un rato después, ya no vio a esa persona, pero sí la bolsa, aunque no hizo mucho caso porque pensó que era un "descuido".

"No se iba a imaginar nadie que (la bolsa) llevaba lo que llevaba", subrayó el testigo, que dijo que era de color "azul verdosa" y que debía de llevar algo dentro que pesaba, pues "le costó meterla" debajo del asiento.

Él se bajó a continuación y al salir del tren escuchó una primera explosión, aunque no supo lo que había ocurrido hasta que su madre le llamó para contarle que se trataba de un atentado terrorista.

El testigo describió a la persona que colocó la bolsa como un "moro (termino para referirse a los magrebíes) o gitano, de pelo rizado y de tez oscura" que llevaba una "escayolita" o férula que le ocupaba prácticamente toda la nariz.

Tras conocer la magnitud de la masacre, empezó a "hacer conjeturas con lo que había visto por la mañana" y llamó a la policía por la noche, ante la que declaró al día siguiente.

Sin embargo, no fue hasta dos días después cuando le mostraron fotografías en las que reconoció a Zougam, en un álbum en el que vio unas 18 instantáneas.

A preguntas de la fiscal, el testigo aseguró que cuando vio en televisión la mochila que apareció sin explotar pensó que "si no era esa (la que el vio el 11-M), era su alma gemela".

A preguntas de la defensa de Zougam, manifestó no acordarse exactamente de si él viajaba en el piso de abajo o en el de arriba del tren "porque han pasado tres años".

Zougam, para quien la fiscal pide 38.654 años de cárcel, fue la primera persona detenida tras los atentados, concretamente, dos días después, el 13 de marzo de 2004, cuando se le relacionó con la tarjeta del celular conectado a la bomba sin detonar que fue hallada en una comisaría en la madrugada del 12 de marzo.

El acusado regentaba junto a otros dos socios un locutorio y una franquicia de telefonía en el barrio madrileño de Lavapiés.

Durante su declaración ante la Audiencia Nacional y preguntado sobre dónde estaba en el momento en el que explotaron las bombas en cuatro trenes de cercanías, a primera hora de la mañana del 11 de marzo, contestó que estaba durmiendo en su casa.

Hay un total de cuatro testigos que aseguran haberlo visto aquel día, pero sus versiones le colocan en dos trenes distintos, una circunstancia que puede beneficiarle en el juicio.

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