22 de abril 2002 - 00:00

Kissinger rechaza ser interrogado en Londres por la Operación Cóndor

El ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger ha rechazado ser interrogado en territorio británico como testigo en la "Operación Cóndor", informó hoy la Interpol británica.

Un portavoz de la Interpol en Londres dijo que "procedimos a presentar las solicitudes" recibidas en ese sentido desde España y Francia a Kissinger, quien tiene previsto viajar a Londres para asistir a un congreso el miércoles, "y él rechazó ser interrogado en territorio británico".

Agregó que este organismo no puede interrogar al ex secretario de Estado contra su voluntad, ya que "sólo se le requiere como testigo" y "dado que no se trata de una orden de extradición" o alguna otra orden judicial.

Una serie de documentos desclasificados el año pasado por EEUU sobre la "Operación Cóndor", la red de colaboración creada en los años setenta por las dictaduras de varios países suramericanos para perseguir y eliminar a sus opositores políticos, llevan la firma de Kissinger.

Esos documentos muestran que a comienzos de 1976, meses después de la firma en Santiago de Chile de la puesta en marcha del plan, Washington estaba al tanto de la operación.

"Hemos trasladado la negativa de Kissinger a la Interpol en Madrid, con la sugerencia de que se plantee la solicitud a las oficinas del ex secretario de Estado o a la Interpol en Washington", explicó.

Sin embargo, Kissinger podría verse obligado a declarar si el Ministerio del Interior británico, que recibió las peticiones del magistrado español Baltasar Garzón y de la jueza francesa Sophie-Helene Chateau, las encuentra pertinentes, según fuentes judiciales.

Para ello, es necesario que se cumplan dos condiciones: que el delito por el que se solicita la comisión rogatoria sea delito en el país que la pide y que se haya abierto una investigación sobre él.

Aunque el Ministerio británico del Interior no ha tomado una decisión aún en este sentido, las fuentes judiciales explicaron que si ésta es favorable, se trasladará la solicitud a un juez, que emitirá una citación para que el ex secretario de Estado testifique.

Si Kissinger no la obedeciera, agregaron las fuentes, incurriría en un delito de "desacato
a un tribunal".

Varias organizaciones de defensa de los derechos humanos alegan que Kissinger apoyó la operación Cóndor desde su cargo.

En mayo del año pasado, el juez Roger Le Loire, predecesor de la jueza Chateau, convocó a Kissinger para que testificara sobre los franceses desaparecidos en Chile, aprovechando la estancia del ex secretario de Estado en un acto de la UNESCO.

Kissinger se negó a acudir, alegando una agenda muy cargada, y el Gobierno de Estados Unidos pidió que la petición de interrogatorio de Le Loire se hiciera por los canales oficiales diplomáticos.

Entonces Le Loire envió la correspondiente comisión rogatoria a Washington, sin éxito.

Hoy, en Nueva York, un portavoz de la firma de consultoría del ex secretario de Estado estadounidense aseguró que Kissinger está dispuesto a cooperar con el juez Garzón, pero a través del Gobierno norteamericano.

"Este es un asunto oficial y la manera más efectiva de lograrlo es ponerlo en manos del Gobierno de Estados Unidos, que estoy seguro que responderá a todas las cuestiones incorporando lo que Kissinger pueda recordar de algo que pasó hace 25 años", dijo el portavoz, William Rogers.

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