ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de noviembre 2002 - 00:00

La azarosa vida del rey del narcotráfico

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Rodríguez Orejuela, de 63 años y señalado número uno de ese cartel narcotraficante, nació en la central localidad de Mariquita, en un hogar formado por un pintor autodidacta, un ama de casa y seis hijos.

Sin estudios superiores pero hábil para los negocios, cuando tenía 15 años empezó a trabajar como vendedor de una farmacia en la sudoccidental ciudad de Cali. Cinco años después se convirtió en gerente y al cabo de otros cinco estaba listo para emprender su propia empresa farmacéutica.

Tuvo siete hijos, de los que varias veces destacó que se habían graduado como ingenieros o contadores públicos en universidades de Estados Unidos y Europa.

«Mis hijos trabajan en nuestros propios negocios», solía decir en la época en que él y su hermano Miguel -actualmente en prisión-se presentaban como prósperos empresarios y directivos del club de fútbol América de Cali y no como los reyes del tráfico de cocaína, tal como lo denunciaba Estados Unidos.

Desde esa época se ganó entre amigos y socios el apodo de «el ajedrecista», al parecer por su habilidad y cabeza fría para mover las fichas del negocio de las drogas y relacionarse con prominentes políticos colombianos.

Los hermanos Rodríguez Orejuela fueron acusados por la Fiscalía colombiana y el gobierno de Washington de haber financiado con 6 millones de dólares la campaña proselitista del presidente Ernesto Samper (1994-98), quien fue absuelto de ese cargo por el Congreso y negó haber mantenido tratos con los criminales.

Según la Fiscalía, los Rodríguez Orejuela también aportaron fondos a otros políticos, deportistas y celebridades colombianos, por lo que abrió una gigantesca causa antimafia conocida en Colombia como el «Proceso 8.000».



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias