La brutalidad de la policía desata en Bogotá violencia a la estadounidense

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Un hombre murió al sufrir varias descargas con pistolas eléctricas. La represión de las protestas posteriores dejó siete muertos más.

Bogotá - Siete personas murieron en la capital de Colombia y en la vecina ciudad de Soacha en medio de violentas protestas contra la brutalidad policial desencadenadas por un video, ampliamente difundido, que muestra cómo dos policías aplican repetidas descargas eléctricas con una pistola paralizante a un hombre que finalmente falleció.

La alcaldesa de Bogota, Claudia López, acusó a la policía de utilizar indiscriminadamente sus armas de fuego en medio de las protestas y le demandó al presidente Iván Duque que prohíba su uso en las manifestaciones.

“Hay evidencia sólida del uso indiscriminado de armas de fuego por parte de miembros de la policía”, dijo López en el hospital local de Suba, al noroeste de Bogotá. “No vamos a tolerar el uso de la violencia para reprimir violencia”.

La alcaldesa afirmó que las seis personas que murieron en Bogotá, incluido un joven de 17 años, tenían heridas por armas de fuego. La otra víctima se produjo en Soacha.

López, que insistió en la necesidad de una reforma estructural en la policía para convertirla en un cuerpo civil, pidió a los ocho millones de habitantes de la capital abstenerse de participar en actos de vandalismo.

Los dos policías involucrados en la muerte de Ordóñez, de 46 años, fueron suspendidos de sus cargos a la espera de las investigaciones en las que deberán afrontar su responsabilidad en forma individual, reiteró el Gobierno.

La policía dijo que Ordóñez estaba consumiendo alcohol en una calle del oeste de Bogotá con algunos amigos en una violación de las normas de distanciamiento vigentes para contener la expansión del nuevo coronavirus.

El video, grabado por un amigo, lo muestra en el suelo sujetado por dos policías y sometido a sucesivas descargas eléctricas mientras suplica “por favor, no más”.

Ordóñez fue llevado a un pequeño cuartel de la policía donde su familia alega que fue sometido a más abusos. Después murió en una clínica a donde fue trasladado.

Más de 90 policías y 55 civiles resultaron heridos, mientras que 56 instalaciones policiales fueron atacadas, incluidas 22 que quedaron destruidas al ser incendiadas por manifestantes que salieron a protestar, dijo el director encargado de la Policía Nacional, general Gustavo Moreno.

Las escenas recordaron los episodios que se registran en varias ciudades de Estados Unidos desde mayo, tras el homicidio del afroestadounidense George Floyd a manos de policías.

En ese marco, se produjeron 77 ataques a vehículos de servicio público, 22 de los cuales fueron incendiados en medio de las 26 protestas que se extendieron a otras ciudades como Medellín y Cali, precisó el oficial, que reportó 70 personas capturadas.

Los manifestantes protestaban por la muerte de Javier Humberto Ordóñez, padre de dos hijos, durante un procedimiento policial.

La policía dijo que la muerte de los ocho civiles durante las protestas están bajo investigación.

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, ofreció recompensas de hasta 50 millones de pesos (13.450 dólares), por información que permita identificar y capturar a los implicados en los actos de vandalismo y en la muerte de las ocho personas -seis en Bogotá y dos en Soacha-.

“Aquí lo que estamos es frente a un acto masivo de vandalismo y de violencia”, dijo Trujillo en una conferencia de prensa. “Aquí lo que estamos es frente a la actuación inaceptable desde el punto de vista social y legal de una serie de colombianos que se dedicaron a afectar bienes públicos y a afectar la tranquilidad”.

Según analistas, la muerte de Ordóñez podría alimentar la indignación generalizada contra la policía, duramente criticada el año pasado después de que un adolescente que protestaba murió tras ser herido con un proyectil de gas lacrimógeno disparado por un oficial de una unidad antidisturbios.

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