La coalición tomó Bagdad y puso fin a 24 años de Saddam Hussein
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Entonces se desató la euforia y los efectivos norteamericanos vieron por fin hecho realidad el sueño de que los iraquíes les agradecieran la invasión, los abrazaran, besaran y felicitaran. A partir de entonces, gran parte de las imágenes de sí mismo que Saddam Hussein había esparcido por toda la ciudad fueron objeto del escarnio público.
El efectivo estadounidense que ató el lazo al cuello de la estatua de Saddam, intentó cubrirle la cabeza con una bandera estadounidense. Los iraquíes presentes no ocultaron su disgusto por este hecho que incluso contrariaba las órdenes oficiales del Pentágono, y enseguida la bandera fue reemplazada por una insignia iraquí.
• Operaciones pendientes
Si bien esto acontecía en el centro de la ciudad, todavía había focos de resistencia en los barrios, y se desató una ola de asaltos y saqueos de los que necesitaban agua y alimentos, pero también de parte de quienes aprovecharon para robar.
El Comando estadounidense en Doha indicó además que todavía hay operaciones pendientes en Mossul, Kirkuk (ciudades petroleras) y Tikrit, la ciudad natal de Saddam Hussein.
Las tropas norteamericanas atravesaron el Tigris y se posicionaron en la margen este del río que divide la capital, al tiempo que en la ribera occidental controlaban los edificios públicos.
«Controlamos la mayor parte de la ciudad pero todavía hay combates», declaró a la prensa el general Buford Blount, comandante de la tercera división de infantería norteamericana. En efecto, fuertes explosiones se oyeron anoche en la periferia sudoeste de Bagdad. Una serie de explosiones iluminaron el cielo de la capital iraquí cerca de las 20, hora local.
Sólo las fuerzas irregulares seguían combatiendo del lado iraquí, agregó el oficial, citando a los feyadines de Saddam, un cuerpo paramilitar dirigido por Udai Saddam Hussein, hijo mayor del presidente iraquí, y a los milicianos del partido Baas en el poder. También había resistencia de miembros de la Guardia Republicana, pero vestidos de civil.
Las tropas norteamericanas también se apoderaron de un campo de formación de la milicia del partido Baas, en un barrio del oeste de Bagdad cercano al centro. Por la mañana, habían ingresado en Saddam City, principal suburbio chiíta del nordeste de la capital.
La escena victoriosa de los militares estadounidenses en las puertas del Hotel Palestine sólo se vio empañada cuando un grupo de periodistas bajó con las fotos de algunos de sus compañeros fallecidos por los disparos del martes, e increpó a los efectivos allí apostados.




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