10 de abril 2003 - 00:00

La coalición tomó Bagdad y puso fin a 24 años de Saddam Hussein

La coalición tomó Bagdad y puso fin a 24 años de Saddam Hussein
Bagdad (ANSA, DPA, AFP) - Ayer, a las 16.40 horas de Bagdad (9.40 de la Argentina), un remolcador estadounidense derribó una enorme estatua de 6 metros de un hidalgo Saddam Hussein frente al hotel Palestine, en la céntrica plaza Ferdaus (Paraíso). Luego, varias decenas de iraquíes que habían acudido al lugar se lanzaron sobre los restos de la estatua en una danza triunfal y de venganza. Este acto, cargado de simbolismo y con reminiscencias de otras caídas de regímenes totalitarios como el comunista -según resaltaron Donald Rumsfeld y José María Aznar-marcó la culminación de una guerra que había empezado el 20 de marzo pasado, cuando un misil cayó en la capital iraquí a las 5.35, causando la primera muerte del ataque británicoestadounidense: un taxista jordano.

Estados Unidos demostró así la capacidad arrolladora de sus fuerzas armadas, que fue puesta en duda pocos días después de iniciada la guerra, cuando las tropas regulares e irregulares de Irak amenazaron con oponer mayor resistencia a la finalmente ejercida.

Sin embargo, dos preguntas fundamentales aún restan ser respondidas y prometen ser los temas fundamentales de las próximas horas y quizás de los próximos años: dónde está Saddam Hussein y, sobre todo, dónde están las supuestas armas químicas que motivaron que se ponga en marcha una maquinaria de guerra que involucró a más de 300.000 soldados.

• Derrumbe

Una columna de 40 tanques llegó sin recibir resistencia hasta las puertas del Hotel Palestine y enseguida se sumaron jubilosos varios iraquíes que despedazaron al Saddam Hussein de mármol y acero. Un soldado ató la cabeza de la estatua al remolcador de tanques que tiró hasta derrumbarla. Ese era el último monumentoque se había mandado a hacer el ex líder iraquí. Había sido inaugurado el 28 de abril de 2002, era de mármol y acero y estaba rodeado de 37 columnas. Hussein nació en 1937.

Cayó Saddam Hussein y era imposible no recordar el derrumbe de la estatua de José Stalin en el parque Gorki de Moscú en 1991.

Entonces se desató la euforia y los efectivos norteamericanos vieron por fin hecho realidad el sueño de que los iraquíes les agradecieran la invasión, los abrazaran, besaran y felicitaran
. A partir de entonces, gran parte de las imágenes de sí mismo que Saddam Hussein había esparcido por toda la ciudad fueron objeto del escarnio público.

El efectivo estadounidense que ató el lazo al cuello de la estatua de Saddam, intentó cubrirle la cabeza con una bandera estadounidense. Los iraquíes presentes no ocultaron su disgusto por este hecho que incluso contrariaba las órdenes oficiales del Pentágono, y enseguida la bandera fue reemplazada por una insignia iraquí.

• Operaciones pendientes

Si bien esto acontecía en el centro de la ciudad, todavía había focos de resistencia en los barrios, y se desató una ola de asaltos y saqueos de los que necesitaban agua y alimentos, pero también de parte de quienes aprovecharon para robar.

El Comando estadounidense en Doha indicó además que todavía hay operaciones pendientes en Mossul, Kirkuk (ciudades petroleras) y Tikrit, la ciudad natal de
Saddam Hussein.

Las tropas norteamericanas atravesaron el Tigris y se posicionaron en la margen este del río que divide la capital, al tiempo que en la ribera occidental controlaban los edificios públicos.

«Controlamos la mayor parte de la ciudad pero todavía hay combates», declaró a la prensa el general
Buford Blount, comandante de la tercera división de infantería norteamericana. En efecto, fuertes explosiones se oyeron anoche en la periferia sudoeste de Bagdad. Una serie de explosiones iluminaron el cielo de la capital iraquí cerca de las 20, hora local.

Sólo las fuerzas irregulares seguían combatiendo del lado iraquí, agregó el oficial, citando a los feyadines de Saddam, un cuerpo paramilitar dirigido por
Udai Saddam Hussein, hijo mayor del presidente iraquí, y a los milicianos del partido Baas en el poder. También había resistencia de miembros de la Guardia Republicana, pero vestidos de civil.

Las tropas norteamericanas también se apoderaron de un campo de formación de la milicia del partido Baas, en un barrio del oeste de Bagdad cercano al centro. Por la mañana, habían ingresado en Saddam City, principal suburbio chiíta del nordeste de la capital.

La escena victoriosa de los militares estadounidenses en las puertas del Hotel Palestine sólo se vio empañada cuando un grupo de periodistas bajó con las fotos de algunos de sus compañeros fallecidos por los disparos del martes, e increpó a los efectivos allí apostados.

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