24 de abril 2002 - 00:00

La derecha francesa se une en torno a Chirac

París (EFE, Reuters, AFP, DPA) - Los aliados neogaullistas (RPR), centroliberales (UDF) y liberales (DL) de Jacques Chirac anunciaron ayer la creación de «una gran formación de derecha y centroderecha» con vistas a las elecciones legislativas de junio próximo.

La formación, que se llamará «Unión por la mayoría presidencial» y «no es un partido único», según se explicó, buscará que además de la previsible reelección de Chirac como presidente, la derecha francesa logre la mayoría en la Asamblea Nacional y, con ello, la formación del próximo gabinete de ministros.

La «Unión por la mayoría presidencial» presentará un candidato por cada circunscripción en las legislativas del 9 y 16 de junio y tendrá un «grupo común» en la Asamblea Nacional, explicó el jefe del grupo centroliberal (UDF) en la Cámara de Diputados y alcalde de Toulouse, Philippe Douste-Blazy, rival del líder de su partido, François Bayrou.

Bayrou, que llegó en cuarto lugar con casi 7% de los votos en la primera ronda de las elecciones presidenciales del último domingo, había reafirmado unas horas antes su negativa a integrar un partido único de derechas construido en torno a Chirac.

En tanto, unas 90.000 personas, en su mayoría jóvenes, volvieron a manifestarse en las grandes ciudades francesas contra el líder de la ultraderecha, Jean-Marie Le Pen, quien disputará la segunda vuelta presidencial el próximo 5 de mayo.


Según anunció ayer, si es elegido jefe de Estado, Le Pen convocará a un referéndum para sacar a Francia de la Unión Europea y recuperar el franco como moneda nacional.

El líder xenófobo calificó de «lamentable» el rechazo del presidente saliente a debatir con él en televisión, como es tradicional desde 1974 entre los finalistas de la primera criba electoral.

En un mitin en Rennes (noroeste de Francia), Chirac dijo ayer que «frente a la intolerancia y el odio no hay transacción posible, compromiso posible, ni debate posible».

El rechazo de Chirac a mantener un cara a cara televisado es un «golpe insoportable, inaceptable según las reglas republicanas y democráticas», dijo Le Pen, y agregó que «el hecho de que ese golpe venga de un presidente de la República es escandaloso».

Le Pen ironizó sobre su adversario, al que tildó de «parangón de la moral». «Yo creía que le pisaban los talones un cierto número de magistrados» y se presenta a la reelección para esquivarlos, dijo.

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