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Según el acta de acusación presentada en un tribunal de Tel Aviv, el hombre de negocios David Appel es sospechoso de haber ofrecido un soborno a Sharon por mediación de su hijo, Gilad Sharon, según fuentes judiciales. No precisa sin embargo si Sharon lo aceptó.
El acta señala asimismo que Appel también trató de corromper al actual número dos del gobierno israelí, Ehud Olmert, por aquel entonces alcalde de Jerusalén.
En ambos casos, la justicia estima que Appel trataba de comprar apoyos políticos para promover un gigantesco complejo turístico en una isla griega para el que necesitaba que las autoridades helénicas le concedieran los permisos requeridos.
Como ministro de Relaciones Exteriores, Sharon podría haberle facilitado la tarea.
Appel utilizó a Gilad Sharon para que convenciera a su padre de que le ayudara, señala el acta de acusación y agrega que Appel dijo a Sharon que su hijo podría "ganar mucho dinero" con este proyecto inmobiliario.
Conocido como el "caso de la isla griega", el escándalo se remonta a 1998, cuando Sharon dirigía la diplomacia israelí en el gobierno de derechas de Benjamin Netanyahu.
En un primer momento Appel propuso tres millones de dólares que debían ser pagados a Gilad Sharon a cambio de su asesoramiento, aunque el hijo del actual primer ministro no tenía ninguna competencia particular para esta función.
Esos tres millones no llegaron a pagarse nunca.
Sin embargo, Appel volvió a la carga pagando a Gilad Sharon 100.000 dólares netos de "salarios" y una suma de 590.000 dólares.
Por otra parte, siempre según el acta de acusación, el hombre de negocios también prometió ayuda "logística" a Sharon para las elecciones primarias de las que tenía que salir el nuevo jefe del Likud, el gran partido de derechas israelí.
Paralelamente, Appel donó 11.300 dólares a la campaña de Olmert, quien también era candidato a la dirección del Likud, y le convenció de que organizara una cena con el alcalde de Atenas con el objetivo de favorecer su proyecto en la isla.
El abogado de Appel, Moshe Israel, afirmó en la radio que "todas las acusaciones carecen de fundamento y todo terminará bien".
Los allegados de Sharon citados por la radio militar también expresaron su confianza asegurando que el primer ministro no estaba amenazado.
El año pasado, Sharon rechazó las acusaciones de corrupción lanzadas contra él y sus allegado calificándolas de "calumnias despreciables", aunque no respondió a los numerosos interrogantes que plantea el caso.
Responsables del Likud anónimos citados por la radio estimaron en cambio que este caso podría desestabilizar a Sharon y obligarle a dimitir "antes de fin de año". Sharon está implicado en otro caso.
Fue interrogado por la policía a fines de octubre en relación a un préstamo de 1,5 millones de dólares que le concedió el hombre de negocios sudafricano Cyril Kern, a quien califica de "amigo personal".
Estos fondos fueron presuntamente utilizados para reembolsar contribuciones ilegales que alimentaron la campaña de Sharon durante las primarias del Likud de 1999.
Entre los posibles sucesores de Sharon al frente del Likud figuran actualmente Netanyahu (ministro de Finanzas), Shaul Mofaz (Defensa) y Sylvan Shalom (Relaciones Exteriores).
Sharon fue confirmado en su cargo de primer ministro a comienzos de 2002 tras la contundente victoria del Likud en las elecciones legislativas. Los próximos comicios deben celebrarse en 2007.
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