3 de marzo 2008 - 00:00

La liberación de rehenes en peligro

Bogotá - El intercambio humanitario entre el gobierno colombiano y las FARC se dificultará aun más después de conocerse que las Fuerzas Militares abatieron al número dos de esa guerrilla, «Raúl Reyes», ya que los rebeldes endurecerán su postura frente a ese tema y no se descarta una contraofensiva militar a corto plazo.

«Reyes» se había convertido en el único portavoz de los insurgentes en temas como el canje humanitario y un eventual proceso de paz, por lo que los negociadores europeos para el canje (Francia y Suiza) tendrán que retomar las negociaciones con otro líder rebelde, señalaron analistas.

«Sin duda que es un golpe a la parte política, a quienes venían trabajando y estableciendo contactos con todos los facilitadores y mediadores de la paz, que buscaban a 'Reyes'para su comunicación con el secretariado», dijo el director del semanario comunista «Voz», Carlos Lozano, quien mantiene permanente contacto con los rebeldes.

Los analistas coincidieron en señalar que la muerte de «Reyes», cuyo verdadero nombre es Luis Edgar Devia, ha sido el golpe «más certero» de las Fuerzas Militares y de Policía contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en toda su historia.

«Es la primera vez que muere durante un combate un miembro del secretariado (cúpula) y en esta coyuntura es uno de los personajes más importantes después de ' Manuel Marulanda' (máximo jefe de las FARC)», explicó el analista Alfredo Rangel.

Según Rangel, los rebeldes podrían cambiar su posición frente al intercambio humanitario luego de la muerte de «Reyes», quien tenía una postura «recalcitrante» frente a ese tema.

  • Canje

    En tanto, los insurgentes señalaron a través de la revista «Resistencia», en su página en Internet, que la muerte de «Reyes» no debe afectar la búsqueda para concretar un acuerdo humanitario con el gobierno de Bogotá.

    «Invitamos a la firmeza revolucionaria, a no claudicar en el esfuerzo en favor del canje humanitario, a continuar nuestro propósito de paz y de construcción de una democracia efectiva con justicia social. Ese es el mejor homenaje a todas y todos los camaradas caídos en combate», señaló «Resistencia».

    «La sangre derramada por los guerrilleros de las FARC, su legado revolucionario, social, político y humano, y su memoria engrandecen nuestra causa», agregaron los guerrilleros en su escueto pronunciamiento.

    Por su lado, varios dirigentes del opositor Polo Democrático Alternativo expresaron que el país debe prepararse para una posible contraofensiva violenta del grupo guerrillero tras la muerte del jefe insurgente. «Indudablemente va a haber reacciones de corto, mediano y largo plazo. En el corto plazo, un endurecimiento de las FARC puede afectar la vida de los secuestrados y en esa medida es clave que el gobierno colombiano reaccione rápidamente buscando el acuerdo humanitario», anotó el senador Gustavo Petro.

    Asimismo, las autoridades en el departamento de Putumayo no descartan que los guerrilleros realicen una contraofensiva contra el gobierno de esa región, que llevó a cabo el operativo contra el integrante de la comandancia rebelde.

  • Sucesión

    La periodista María Jimena Dussán consideró que los rebeldes reemplazarán a «Reyes» con el ideólogo del secretariado de las FARC, «Alonso Cano», que es la tercera persona más cercana a «Marulanda», cuyo nombre de pila es Pedro Antonio Marín.

    Sin embargo, el ex alto comisionado para la paz Camilo Gómez aseveró que el puesto del líder guerrillero lo ocuparía «Iván Márquez», quien tomaría la vocería internacional y actualmente es negociador del intercambio humanitario.

    La prensa se preguntó si «Reyes» dejó instrucciones a sus subalternos ante la eventualidad de que muriera y si los secuestrados que están en su poder sufrirán alguna represalia por parte de las FARC, que esperan realizar un canje humanitario.

    La cúpula guerrillera deberá reconocer la muerte del quincuagenario integrante y nombrar a un jefe negociador, que se encargará del tema del intercambio humanitario y de un eventual proceso de paz.
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