El papa Benedicto XVI "está bien" de salud y "cumple todos sus compromisos", dijo el vocero vaticano, padre Federico Lombardi, al desmentir versiones sobre un decaimiento físico del pontífice.
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La alarma sobre la salud de Benedicto XVI lanzado hoy por el diario francés Le Figaro es "absolutamente paradójica", sobre todo porque el Pontífice "volvió de un viaje largo y pesado" en el que cumplió todos sus compromisos, aseguró Lombardi, director de la sala de prensa vaticana.
Lombardi destacó que en el reciente viaje a Estados Unidos el Papa "hizo frente de manera brillante a todos los compromisos sin dar ninguna señal de incertidumbre y sin tener que modificar o aligerar mínimamente el programa".
"Cierto que el Papa es un hombre de 81 años pero también a través de las retransmisiones televisivas está ante la vista de todos que está bien y cumple con todos sus compromisos", añadió.
Según el director de la sala de prensa vaticana, además, el hecho de que no celebrase la audiencia del miércoles sucesivo al viaje a Estados Unidos "estaba previsto desde hacía al menos dos meses, como se puede verificar en el calendario de la Prefectura de la Casa Pontificia''.
"Y el discurso a los obispos del Cáucaso, que son cuatro, lo ha leído desde la primera hasta la última palabra, sin aprovechar ni siquiera esta ocasión para ahorrárselo", dijo.
"Mañana tiene las ordenaciones de los diáconos, una ceremonia notoriamente larga y cansadora; en definitiva, me parece que no hay ningún fundamento para hacer un discurso de este tipo", remarcó Lombardi.
En un artículo titulado "La salud del Papa alimenta ya rumores sobre la sucesión", el diario francés escribió hoy que el Papa parecía cansado en los últimos tiempos, en particular durante el viaje a Estados Unidos, que había reducido sus compromisos y que en el Vaticano había atención por su salud.
Según director de la sala de prensa vaticana, eran "todas consideraciones paradójicas en este momento, dado que el Papa hizo frente al viaje más cansador de su pontificado, también con un cambio de hora importante, hasta el punto que la reducción de compromisos de esta agenda era algo absolutamente normal, razonable, previsto, sin necesidad de recurrir a ninguna consideración alarmista".
El viaje "a juicio de todos fue realizado por el Papa sin ninguna incertidumbre o dificultad, y se notó la satisfacción y la alegría con la que reaccionó al recibimiento que le tributaron".
"Que después el Papa, cuando viste los hábitos pontificios, deba mirar donde pone los pies es algo que todo sacerdote del mundo sabe, visto que con el talar todos tienen cuidado en donde ponen los pies para no tropezar", concluyó el padre Lombardi.
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