14 de febrero 2007 - 00:00

Líbano: tensión por manifestaciones a dos años del asesinato de al-Hariri

Cientos de personas se congregaron en las calles de Beirut a dos años del asesinato del funcionario
Cientos de personas se congregaron en las calles de Beirut a dos años del asesinato del funcionario
Decenas de miles de libaneses ondeando banderas y globos azules se congregaron el hoy en Beirut para recordar a Rafik al-Hariri, dos años después del asesinato del ex primer ministro, y para mostrar su apoyo al gobierno antisirio.

La policía protegía la tumba de Hariri en la Plaza de los Mártires, en el centro de la capital, donde una pantalla digital mostraba el número 730, los días que han pasado sin que sus asesinos hayan sido llevados ante la justicia.

"Vine aquí como un compromiso al 14 de febrero y a poner flores en la tumba de Hariri", dijo Amid al-Baayni, de 33 años, entre un mar de personas con globos del color del movimiento de Hariri, el principalmente sunita Futuro Musulmán.

La manifestación de conmemoración siguió adelante pese al ataque contra dos autobuses ayer. La coalición gobernante acusó a Siria de las explosiones, que causaron la muerte de tres personas y dejaron 20 heridos en una zona cristiana.

Las facciones progubernamentales también acusan a Siria de estar detrás del ataque suicida del 14 de febrero del 2005 en el que murió Hariri, y de una serie de incursiones posteriores contra figuras antisirias.

Siria niega cualquier implicación en el asesinato de Hariri, que desencadenó una presión internacional que obligó a Damasco a retirar sus tropas en el 2005 después de 29 años en el Líbano.

El primer ministro, Fouad Siniora, declaró el 14 de febrero día festivo nacional y de duelo. Tiendas, escuelas y empresas estaban cerradas. Las tropas reforzaron posiciones en el centro de Beirut.

El hijo de Hariri Saad y sus aliados de la coalición pidieron a la multitud que mostrara su apoyo al gobierno, que está resistiendo una campaña liderada por Hizbollah para derrocarlo.

"Estamos aquí para decirles que no tenemos miedo", dijo Bashir Diabis, de 22 años. "Estamos dispuestos a sacrificarnos por lo que queremos... queremos libertad", agregó.

Jamil Ayyash, de 47 años, afirmó: "Queremos saber quién mató a Rafik al-Hariri. Por eso estamos hoy aquí", añadió.

Las fuerzas de seguridad levantaron vallas para mantener alejados a los seguidores de Hariri de los activistas de la oposición que han estado acampando afuera de la oficina de Siniora desde el 1 de diciembre.

Cientos de soldados y policías con vehículos blindados custodiaban la Plaza de los Mártires y desviaban el tráfico de la zona.

Las tensiones sectarias han aumentado entre los sunitas seguidores del gobierno y los chiítas que apoyan a los grupos opositores Hizbollah y Amal, ambos aliados de Siria.

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