Al-Yousifi fue secuestrado el pasado 28 de enero a las afueras de Bagdad y diez días después su familia denunció su desaparición a la policía sueca.
En un video emitido el pasado día 17 por la cadena emiratí "Al Arabiya", el rehén instaba al Papa y a los reyes de Suecia a mediar para conseguir su liberación, mientras que en otro posterior avisaba de que sus secuestradores lo ejecutarían si no se pagaba un rescate.
Según parece, los captores exigieron tres millones de dólares a cambio de dejarle con vida, así como un calendario para la retirada de las tropas de EEUU de Irak.
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