Libro revela perversiones sexuales de Gadafi
Annick Cojean relata en "Las presas" las desgarradoras historias de abusos perpetrados por el coronel libio.
Según Annick Cojean, se encargaba de saciar la interminable sed de sexo de Gadafi una verdadera red de cazadores de "carne fresca", integrada por diplomáticos, militares, empleados y miembros del protocolo, todos dispuestos a hacer lo imposible para agraciarse con el mandatario libio.
La periodista francesa extendió su investigación a otras víctimas de Gadafi, que confirmaron y brindaron detalles escalofriantes del trato sufrido.
Los testigos citados son solo mujeres, porque el tabú de las relaciones homosexuales es difícil de desarraigar en la sociedad árabe y probablemente no hay hombres dispuestos a admitir que también fueron víctimas.
Sin embargo, la autora del libro dijo saber de hombres -a veces funcionarios- violados por Gadafi, que así mantenía su ascendente sobre ellos en un tremendo pacto de silencio.
Entre las muchas mujeres obligadas a servir de juguete sexual a Gadafi había, relata Cojean, también mujeres casadas, esposas de funcionarios públicos y dignatarios.
La periodista también relata la locura del dictador libio antes de su caída y muerte, cuando decidió usar las violaciones como arma: "Viólenlas a todas, las viejas, las niñas, todas", ordenó.
"El dictador obligaba a sus hombres -relata el libro- a ingerir grandes cantidades de Viagra y les ordenaba violar a las mujeres, las hijas y las madres de los rebeldes, sin importar la edad. Algunas de estas violaciones eran filmadas, y se difundía el video a otros soldados para instigarlos a hacer lo mismo".
"Incluso pronunciar la palabra violación en Libia es complicado. Me costó encontrar víctimas, pero finalmente pude hallar una que me dijo que había violada: no durante la revolución, sino antes y por el propio Gadafi. Así comencé a desenrollar una historia increíble", dijo Cojean en declaraciones a la prensa francesa.


Dejá tu comentario