La ceniza volcánica proveniente de Islandia alcanzó una altura de 16.700 kilómetros.
Miles de vuelos que operan en Europa tuvieron que ser cancelados el jueves debido a la nube de cenizas volcánicas procedente de Islandia que se cierne sobre el cielo del noroeste de Europa, lo que dejó varados a cientos de miles de pasajeros, informó la agencia privada de tráfico aéreo Eurocontrol.
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Eurocontrol, que no es una agencia oficial de la Unión Europea (UE) ni tampoco tiene competencias para decidir sobre el cierre o no de ningún espacio aéreo (es una competencia nacional), informa que cada día operan en Europa cerca de 25.000 vuelos.
"Es la primera vez en la historia que el tráfico aéreo europeo tiene que enfrentar este tipo de problema", informó Brian Flynn, de Eurocontrol.
"Puede ser que se produzcan cancelaciones de vuelos también este viernes", dijo, dependiendo de cómo evoluciona la nube de humo del volcán islandés Eyjafjalla, situado en un glaciar a unos 120 kilómetros de la capital, Reykjavik, y de los vientos.
Ayer, sucesivamente fueron ocho los países que cerraron por completo su espacio aéreo: Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Holanda, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca.
Gran parte del espacio aéreo francés se vio afectado, en tanto que en Alemania miles de personas estaban varadas por vuelos cancelados, aunque el espacio aéreo permanecía abierto.
La UE dispone de una agencia oficial que analiza los problemas de seguridad aérea en el bloque, la EASA (Agencia de seguridad en la aviación).
En el Reino Unido se cerraron desde el mediodía todos los aeropuertos y se prohibió el tráfico de aviones por su espacio aéreo. El más importante aeropuerto británico y de toda Europa, Heathrow, también fue cerrado.
En Heathrow operan por día unos 1.300 vuelos y pasan 180.000 pasajeros.
También en Noruega, Dinamarca y Suecia se fueron cancelando todos los aterrizajes y despegues a causa de la columna de ceniza.
Asimismo se produjeron retrasos en los vuelos transatlánticos hacia Estados Unidos.
Por su parte, la oficina francesa de seguridad aérea DGAC ordenó el cierre de más de 20 aeropuertos.
Los aeropuertos en el norte de Francia, como Lille y Calais, suspendieron sus operaciones a partir de las 17:00 horas local. Para los grandes aeropuertos internacionales de París, la prohibición de vuelo debe entrar en vigencia a más tardar a las 23:00 horas local.
Sólo en el sur de Francia no hay restricciones para el tráfico áereo.
En España fueron cancelados hasta las 17:30 horas (local) 466 vuelos entre el país y el norte de Europa, dejando a cientos de pasajeros varados en los aeropuertos. Los vuelos afectados tenían como lugar de origen o destino Reino Unido, Irlanda, Noruega y Dinamarca, así como Finlandia, Suecia, Alemania, Bélgica, Holanda y Francia.
Iberia decidió permitir cambios de fecha o destino sin penalización a sus pasajeros afectados con billetes a Londres y Dublín.
En Islandia, las autoridades tuvieron que evacuar a unas 700 personas de las laderas del volcán, debido a la gran cantidad de humo y ceniza que está expulsando. Como la columna es movida por el viento en dirección sureste, está afectando a gran parte del continente europeo.
Las cenizas volcánicas son muy peligrosas para las turbinas de los aviones, pues incluso pueden paralizar su funcionamiento, o entrar en la cabina de los pilotos.
"Esto es muy peligroso", dijo el portavoz de la asociación de pilotos Cockpit, Jörg Handwerg, a la dpa en Fráncfort. Cuando un piloto ingresa sin querer en una nube así, "hay que virar 180 grados y salir indefectiblemente".
El Ministerio de Exteriores islandés declaró, citando fuentes meteorológicas, que existe un gran riesgo de que la actividad volcánica perdure durante los próximos días. "La fuerza de la erupción volcánica bajo el glaciar Eyjafjalla parece ser constante", agregó.
Los observatorios internacionales, en cooperación con las oficinas del servicio meteorológico de Islandia, se encuentran monitoreando las condiciones y evaluando la posible evolución de las nubes de ceniza, indicó el Ministerio.
A los especialistas les preocupa que el jetstream (corriente de aire muy rápida situada en la atmósfera) sople en Islandia en dirección sureste, lo que lleva la ceniza hacia el continente, dijo Matt Dobson, de MeteoGroup.
"Esperamos que la situación se calme", dijo la primera ministra islandesa, Johanna Sigurdardottir, a la televisión. "Pero no podemos hacer nada, el daño ya es considerable", agregó.
En cualquier caso, según los expertos, la situación es difícil de predecir, pues "puede durar algunos días, pero también algunos años", afirmó Hjördis Gudmudsdóttir, de la autoridad aeroportuaria y de tráfico aéreo islandesa, ISAVIA.
Especialistas en volcanes señalaron que la última erupción en este glaciar islandés, registrada en el año 1821, llegó a su fin dos años después.
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