Abramovich es el centro del universo ruso de Londres, pero también hay otros planetas que brillan con el color del dinero. Como En el subte de Londres se oye hablar ruso como si fuera inglés; proliferaron las tiendas de ultramarinos con vinos baratos de Georgia y Moldavia; dependientas de grandes tiendas como Harvey Nichols y Selfridges son rusas, lo mismo que camareros y taxistas. Es Moscow by the Thames (Moscú a orillas del Támesis).
Dejá tu comentario