Londres: accidente en subte recreó pánico

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Londres (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El descarrilamiento de un tren del subterráneo de Londres provocó ayer heridas a 37 personas, 11 de las cuales debieron ser hospitalizadas, en medio del pánico de los pasajeros que temieron un ataque terrorista, mientras la ciudad continuaba en alerta luego de tres atentados fallidos y a días del segundo aniversario de los golpes del 7 de julio de 2005.

Tres vagones de un tren de la Central Line descarrilaron, poco después de las 9, hora local, entre la estación de Mile End y la de Bethnal Green, en el este de Londres. En el tren descarrilado y en el que venía detrás quedaron atrapadas más de 700 personas que tuvieron que esperar unas dos horas, con altas temperaturas, antes de poder salir a la superficie.

  • Consecuencias

    Las personas hospitalizadas sufrieron problemas físicos, dificultades respiratorias e incluso ataques de pánico. El peor momento para todos los pasajeros fueron los primeros minutos después del accidente, cuando aún no se sabía qué había ocurrido y existía la sospecha de que podía tratarse de un atentado.

    «Sentimos un golpe enorme debajo del tren que movió el vagón hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados. Algunas ventanas parecía que iban a estallar y en el tren entraba hollín. Mucha gente lloraba y estaba conmocionada, muchos estaban caídos. Creíamos que había sido una bomba», contó Chris Christofi, un pasajero.

    «La operación de salvataje fue rápida. Teníamos agua para los pasajeros y socorrimos rápidamente a todos», aseguró un paramédico. «Nuestros datos iniciales sugieren que se trató de material caído sobre las vías», afirmó, sin dar más detalles, Metronet, la sociedad que se ocupa de la manutención del metro.

    La empresa refirió luego que realizará una revisión de las instalaciones antes de la reapertura de la línea, lo que está previsto para las primeras horas de hoy.

    En ese contexto, la policía británica avanzaba con las investigaciones de los atentados fallidos de Londres y de Glasgow, y se revelabaque los médicos que los perpetraron tienen, en su mayoría, vínculos familiares, profesionales o de amistad.

  • Alerta disminuida

    La última detención, efectuada en el aeropuerto de Brisbane, en Australia, tuvo lugar el lunes al anochecer. Y la alerta terrorista fue disminuida en un nivel el martes, aunque la ministra del Interior británica, Jacqui Smith, advirtió que la amenaza sigue siendo «real y grave».

    En pocos días, ocho sospechosos, siete hombres -médicos o practicantes- y una mujer, ayudante de laboratorio, fueron arrestados. Seis de ellos se encuentran detenidos para interrogatorios en la comisaría de Paddington Green, especializada en terrorismo. Otro sigue hospitalizado, en estado grave, en el Royal Hospital de Paisley (Escocia).
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