27 de abril 2016 - 19:11

Los holandeses se volcaron a las calles para celebrar el Día del Rey

Los holandeses se volcaron a las calles para celebrar el Día del Rey
Decenas de miles de holandeses salieron a las calles a festejar el Día del Rey pese a un frío casi invernal y a la permanente amenaza de lluvia, en el único día del año en que está permitido el consumo de alcohol en la vía pública y la colocación libre de mercados de segunda mano.

A pesar de las bajas temperaturas, decenas de miles de personas salieron a la calle como la tradición manda: llevando una prenda naranja, el color nacional, para homenajear así al rey Guillermo Alejandro.

Bigotes de mentira, gafas de sol, pelucas, batas de baño, gorros con forma de paraguas, impermeables, cualquier cosa servía para integrarse como uno más en la celebración.

La música electrónica ha sido la más pinchada en los sets de DJs colocados a lo largo y ancho de la ciudad y la cerveza, tradicional "reina" entre los consumidores, ha competido con el café y los tés calientes.

El frío también se ha notado en la menor cantidad de embarcaciones que han surcado los canales y ha habido menos atascos marítimos que en años anteriores.

El ambiente fue en todo momento festivo. La plaza del Dam, punto central de Amsterdam que en 2013 vivió la coronación del rey Guillermo Alejandro, se convirtió en una gran feria con norias y atracciones incluidas, encajadas al milímetro entre los edificios históricos que forman este espacio público.

En varios puntos de la ciudad se colocaron también urinarios masculinos especiales en los que las autoridades tienen previsto recolectar hasta 100.000 litros de orina que se destilarán para convertirlos en fertilizante.

"Estamos demostrando cómo impulsar la sostenibilidad y lo que significa la economía circular en la práctica", dijo el concejal de la ciudad Abdeluheb Choho al periódico "Het Parool".

En el Día del Rey también está permitida la compra-venta de objetos de segunda mano en casi cualquier punto de la ciudad, así que muchas familias han aprovechado para deshacerse de objetos y prendas que ya no utilizan vendiéndolos por un módico precio.

Uno de los mercados más concurridos se ha ubicado en el parque Vondelpark, donde decenas de niños mostraban habilidades de todo tipo a cambio de unas monedas. Algunos cantaban o bailaban, mientras otros pintaban las uñas de color naranja a los transeúntes.

Aunque la mayor congregación se produjo en Amsterdam, los reyes Guillermo Alejandro y Máxima visitaron Zwolle, un pueblo a unos 100 kilómetros de la capital y donde se reunieron entre 60.000 y 80.000 personas, según las autoridades.

Una mayoría de holandeses sigue prefiriendo la monarquía parlamentaria como forma de gobierno. No obstante, el apoyo a los reyes se ha erosionado en los últimos tres años, según una encuesta de Ipsos publicada por el canal público de televisión NOS.

Si en 2013, año de la coronación de Guillermo Alejandro como rey, el 78 % de los holandeses se mostraba a favor de la corona, en 2016 ese porcentaje ha caído 13 puntos hasta llegar al 65 %.

Sin embargo, ese descenso no se ha traducido en un aumento proporcional de los partidarios de la república, cuya preferencia ha pasado del 11 % en 2013 al 16 % en 2016.

Dejá tu comentario

Te puede interesar