Los teléfonos inteligentes, herramienta y talón de Aquiles de los terroristas
-
Kast, tras ganar el balotaje: "Les pido un sacrificio adicional, haremos las cosas bien"
-
Jara reconoció la derrota ante Kast: "La democracia habló fuerte y claro"
La difusión de las aplicaciones de mensajería encriptada, como Telegram, Wire o Whatsapp, por citar a las más conocidas, facilita a las organizaciones terroristas comunicarse esquivando la vigilancia policial o de los servicios secretos, o plantearles serias complicaciones a la hora de descifrar los mensajes intercambiados.
La prensa en línea del grupo yihadista Estado Islámico publica desde hace años, en varias lenguas, tutoriales en los que explican cómo elegir las mejores aplicaciones, destinados a yihadistas o aspirantes a serlo, en general residentes en países en guerra o en desarrollo, donde los celulares inteligentes están muy extendidos, a diferencia de los ordenadores.
"Lo que no hay que olvidar nunca es que desde hace tiempo ya no son teléfonos, son ordenadores", indicó a la AFP Laurent Heslault, director en estrategias de seguridad del grupo de seguridad informática Symantec.
"Son mucho más potentes de lo que teníamos en nuestras oficinas hace diez años", aseveró. "En potencia de cálculo, de almacenamiento y en capacidades de conectividad. Son herramientas muy comunicativas, es el extremo de lo que presentó Steve Jobs hace años".
"Son fáciles de encontrar, de cambiar, de recargar en cualquier país o situación. A los grupos terroristas, les han aportado una movilidad muy práctica", agregó.
Pero hay otra cara de la moneda: el celular inteligente es, además de una herramienta multitarea, un temible chivato. "La guerra de Francia en Malí en 2013 empezó con una intensa serie de bombardeos", recordó el veterano en la lucha antiterrorista. "Todos los teléfonos, GSM o satélites, que fueron detectados por los servicios secretos fueron golpeados".
"En la actualidad, todos los bombardeos aéreos apuntan contra BOITIERS DE TÉLÉPHONE" (¿carcasas? ¿