24 de julio 2006 - 00:00

Lula, ahora de lleno en campaña

Recife (AFP, ANSA) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva realizó su primer acto masivo para las presidenciales de octubre con un discurso plagado de críticas a sus adversarios, en el mismo lugar donde en 2003, tras asumir el gobierno, llevó a sus ministros a conocer la pobreza más cruda del país, hoy una favela restaurada.

Ante miles de seguidores, el sábado por la noche, Lula criticó a adversarios políticos y a «las elites», a las que acusó de haber intentado sacarlo del poder.

«Una parte de la elite de este país no quería y no quiere el desarrollo que está ocurriendo e intentó sacarme del poder. Pero se olvidó de que tengo al pueblo brasileño de mi lado», dijo Lula a las miles de personas congregadas en la nordestina ciudad de Recife.

«Un, dos, tres, Lula otra vez», coreaban los asistentes en apoyo al ex líder sindical y ex obrero metalúrgico de 60 años.

Lula también criticó el clima de denuncias de la campaña electoral y recomendó: «Algunos de los que me acusan deberían lavarse la boca».

  • Investigación

    Lula es el favorito a las elecciones presidenciales y generales del próximo 1 de octubre, pese a una grave crisis política en la que su Partido de los Trabajadores (PT) fue el centro de un escándalo de denuncias de corrupción y financiación ilegal de campañas, que comenzaron hace un año y todavía están siendo investigadas.

    Lula afirmó que busca la reelección «para hacer mucho más que lo que ellos harían, y mucho más de lo que he hecho hasta ahora».

    Su principal adversario en las presidenciales es el socialdemócrata Geraldo Alckminal que le lleva una amplia ventaja. Brasilia Teimosa es el nombre del barrio de Recife que Lula eligió para su primer acto masivo, en el estado de Pernambuco, donde Lula nació hace casi 61 años y fue elegido como primera parada del hoy mandatario en enero de 2003, cuando emprendió su viaje a la pobreza con su entonces recién nombrado equipo de ministros y secretarios.

    En ese momento, Brasilia Teimosa era un laberinto de infernales pasadizos entre insalubres barracas fijadas sobre estacas de madera encima de la playa y el mar, donde vivían centenares de familias.

    La noche del sábado Lula encontró un panorama bien diferente, fruto de un programa de la alcaldía que está en manos de su partido. Brasilia Teimosa es hoy un bello paseo frente al mar, mientras que las familias han sido trasladadas a proyectos habitacionales construidos especialmente para ellas.
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