El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este miércoles un paquete de medidas para reducir el precio de los combustibles, a pocas semanas de las elecciones presidenciales y en medio del aumento del petróleo provocado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Las medidas incluyen recortes de impuestos a la importación y venta de etanol, gasolina y mezclas de gasolina (con excepción de la utilizada para la aviación), durante un lapso total de 30 días, entre el 10 de septiembre y el 9 de octubre. Además, una medida provisional establece un subsidio de un real brasileño (u$s0,19) por litro para los productores e importadores de diésel destinado a vehículos de carretera.
“No vamos a permitir que esta guerra irresponsable golpee su bolsillo”, manifestó Lula al firmar las medidas, que amplían las políticas implementadas al comienzo del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El anuncio se produjo el mismo día en que el crudo Brent superó los u$s100 por barril, por primera vez desde julio. Los ataques contra instalaciones petroleras y barcos en Medio Oriente amenazaron con profundizar las tensiones sobre una cadena de suministro que ya se encontraba debilitada.
El precio del crudo Brent superó los u$s100 por barril, por primera vez desde julio.
Gentileza invezz
El impacto de las medidas sobre el diésel
Brasil es un importante productor y exportador de petróleo crudo, y los ingresos provenientes del sector aumentaron este año por la suba de los precios internacionales. A pesar de su producción, el gigante regional depende todavía de las importaciones para cubrir la demanda interna de combustibles refinados.
En particular, mantener estable el precio del diésel es considerado clave para evitar nuevas huelgas de camioneros y contener la inflación de los alimentos. Entre mayo y junio de 2018, una medida de fuerza del sector - conocida como la crisis del diésel - provocó aumentos repentinos en los precios, desabastecimiento en supermercados y estaciones de servicio y pérdidas por miles de millones.
El conflicto también dejó expuesto el peso político de los camioneros organizados. En aquel momento, Jair Bolsonaro, entonces legislador y a pocos meses de ganar las elecciones presidenciales, respaldó abiertamente al sector, que posteriormente se convirtió en un grupo importante de apoyo para el expresidente.
Lula, entre los precios y las elecciones
El costo de los combustibles representa un tema especialmente sensible para los votantes brasileños, que en octubre deberán decidir entre otorgarle un cuarto mandato no consecutivo de Lula o votar al candidato opositor, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro quien se encuentra actualmente en prisión condenado por liderar un intento de golpe de Estado.
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Para analistas locales, las medidas anunciadas por Lula tienen un componente electoral significativo. Los precios internos ya se encuentran por debajo de las referencias internacionales. Según detalló un análisis de mercado de Itaú BBA citado por medios locales, el diésel en Brasil es 28% más barato que los precios internacionales, mientras que la gasolina tiene un precio 21% inferior.