Lula y Sarkozy firmaron acuerdos de cooperación estratégica
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Lula y Sarkozy firmaron un plan de cooperación militar y en medio ambiente.
Por su parte, Sarkozy aseguró a Lula que Francia también se dispone a colaborar con Brasil en materia espacial y en la reanudación del proyecto de construcción de centrales atómicas para generar electricidad.
El presidente francés afirmó, citado por una agencia de noticias internacional, que los acuerdos suscriptos "son consecuencia de la voluntad de Brasil y Francia de aliarse para favorecer la paz y la seguridad en el mundo".
Sarkozy agregó que la ayuda de su país para que Brasil construya su primer submarino nuclear es "una decisión histórica" que ayudará a convertir el país sudamericano en "una potencia militar", y enfatizó que "un Brasil poderoso es un elemento de estabilidad para el mundo".
Los acuerdos bilaterales se enmarcan, a la vez, en el Consejo de Defensa Sudamericano, creado hace 10 días en la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que contempla el desarrollo de una industria militar regional para la modernización de las fuerzas armadas del área.
Estos convenios confirman, además, la creciente importancia de Francia como suministrador de equipos bélicos a Brasil. En los últimos cinco años, las compras brasileñas de armamentos franceses aumentaron en 175 por ciento, mientras las de equipos estadounidenses se incrementaron solamente en 38 por ciento.
La participación francesa podría aumentar aun más si Dassault fuera ganadora de la licitación abierta por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) para adquirir 36 nuevos aviones caza.
Los Rafale fabricados por Dassault están entre los tres finalistas de la licitación, conjuntamente con los F-18 E/F, de la estadounidense Boeing, y el Gripen, de la sueca Saab.
Por otra parte, Brasil y Francia reafirmaron su adhesión al papel "fundamental" que deben jugar las Naciones Unidas, y en especial su voluntad de ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU y del G-8 (siete principales potencias occidentales más Rusia), con el ingreso de nuevos miembros.
En ese sentido, Sarkozy reiteró el apoyo de su país a la candidatura de Brasil a un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y su incorporación a "un G-8 ampliado", dos grandes aspiraciones que sostiene desde hace años Itamaraty (cancillería brasileña).
"Quiero agradecer especialmente al presidente Sarkozy, quien desde el inicio de su mandato defendió la inclusión de Brasil no sólo en el Consejo de Seguridad de la ONU sino además en el G-8", destacó el presidente brasileño.
Además de los acuerdos en el sector de defensa, Lula y Sarkozy firmaron convenios de cooperación económica, comercial, de educación, medio ambiente y protección a la biodiversidad de la selva amazónica, que incluye la creación de un Centro Francobrasileño de Biodiversidad Amazónica.




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