Madrid (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - Cinco sospechosos de estar vinculados con los atentados de Madrid fueron detenidos ayer por la policía y otros cinco comenzaron a declarar ante un juez, mientras el gobierno español desclasificó informes secretos de inteligencia para acreditar que «no ha mentido» al incriminar en un principio a ETA.
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Dos de los diez detenidos serían posibles autores materiales de la matanza del 11 de marzo en Madrid, cuyo balance de víctimas mortales ascendió ayer a 202 con el deceso de una joven peruana que sucumbió a las graves heridas recibidas (con ella las víctimas latinoamericanas son 20). Asimismo dos españoles de origen sirio que forman parte de los 35 acusados en España por pertenencia a la red terrorista Al-Qaeda y participación en los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos, comparecieron a pedido propio ante el juez Baltasar Garzón.
Uno de los cinco sospechosos detenidos el jueves -cuatro árabes y un español-, posible autor material de los ataques, estaría también vinculado con los atentados del 16 de mayo de 2003 en Casablanca que dejaron 45 muertos, entre éstos cuatro españoles.
Tres fueron detenidos en la zona de Alcalá de Henares, nordeste de Madrid, de donde siete días atrás salieron los cuatro trenes que fueron blanco de una cadena de atentados con bomba, y un cuarto en Oviedo (Asturias, norte). Las fuentes policiales no indicaron dónde fue detenido el quinto ni tampoco sus identidades.
El juez instructor de la causa abierta por la masacre de Madrid, Juan del Olmo, comenzó a tomar declaración anoche a los primeros cinco sospechosos detenidos el sábado pasado en Madrid. Se trata de tres marroquíes, entre los cuales figura Jamal Zugam, principal sospechoso de los ataques luego de haber sido reconocido por dos pasajeros de uno de los trenes atacados y dos indios, Vinay Kohly y Surech Kumar. Los otros dos marroquíes son Mohamed Bekkali y Mohamed Chaui.
Garzón tomó declaración como testigo en la causa referida a Casablanca al presunto jefe de la célula de Al-Qaeda en España, Imad Eddin BarakatYarkas, alias «Abu Dahda», quien condenó públicamente los atentados de Madrid.
El presunto responsable financiero de la célula española, Mohamed Ghaleb Kalaje Zuaydi, alias «Abu Thala», también declaró ante Garzón. Su familia difundió un comunicado en el que Abu Thala, que había pedido comparecer antes de los atentados de Madrid, condena el «terrible atentado terrorista» de Madrid y afirma que no tiene «relaciones de ningún tipo con Al-Qaeda».
• Relación
Por otra parte, un informe de la organización no gubernamental Grupo de Crisis Internacional (ICG) dado a conocer ayer en Yakarta indicó que la célula de Al-Qaeda que supuestamente perpetró los atentados de Madrid guarda relación con los campamentos de entrenamiento de terroristas en la islas Celebes (Indonesia). El documento de esta organización con sede en Washington indica que el presunto cabecilla de la célula en territorio español es el propio Yarkas.
Para acreditar «la veracidad» de las informaciones que el ejecutivo fue brindando desde el 11 de marzo hasta el 14, el gobierno saliente de José María Aznar decidió desclasificar los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre los atentados del pasado jueves, explicó en rueda de prensa el ministro del Interior, Angel Acebes.
Desde el día de los atentados y hasta el domingo, fecha de las elecciones generales en las que inesperadamente se impuso el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el gobierno de Aznar fue blanco de acusaciones de «manipulación» de la información, pues hasta el sábado a medianoche, insistió en que la organización separatista armada vasca ETA era la «pista privilegiada».
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