Kuala Lumpur - La coalición gubernamental en Malasia asestó un duro golpe a los extremistas islámicos en las elecciones legislativas, al conquistar uno de los dos estados del país que controlaban estos últimos y al lograr dos tercios del Parlamento. El Frente Nacional, dominado por la United Malays National Organisation (UMNO) del primer ministro Abdullah Ahmad Badawi, sorprendió al ganar el control del Estado del Terengganu (Noroeste), una de las bases locales del Partido Islámico de Malasia (PAS), su principal adversario, favorable a la instauración de la sharia (ley islámica). Los responsables del PAS habían amenazado con «el fuego del infierno» a los que no votaran por ellos.
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