Mandela visitó el Parlamento sudafricano a 20 años de su liberación
-
Elecciones en Hungría: Viktor Orbán busca consolidar un parlamento afín para continuar su legado
-
Kamala Harris admite que evalúa volver a competir por la Casa Blanca en 2028
Nelson Mandela en el Congreso junto a su mujer.
También aseguró que mantendrá las medidas de rescate económico para acabar con los efectos de la recesión y anunció planes para invertir más de 11.000 millones de dólares en el un programa de tres años de desarrollo de infraestructuras, que será "la base de nuestra estrategia para la recuperación y el crecimiento económico".
Reiteró también la ambición de su gobierno de mejorar los sectores de la educación, la salud publica y la lucha contra la delincuencia, como asimismo a un mayor enfoque en el desarrollo rural y sus planes de hacer responsables a los ministros de su gabinete por la falta de cumplimiento de los objetivos asignados.
En su discurso, Zuma recordó no sólo a Mandela, sino también a los últimos dos presidentes blancos de Sudáfrica, Pieter Willem Botha y Frederick Willem De Klerk, por su contribución, dijo, a la transición del país hacia la democracia.
"En este día especial, debemos también reconocer la contribución del liderazgo del (ya extinto) Partido Nacional, que finalmente se dio cuenta de que el apartheid no tenía futuro".
En el párrafo final, Zuma dedicó su alocución a Mandela, recordando que la actuación de éste fue "primordial para asegurarle a Sudáfrica el derecho a organizar la inminente Copa Mundial de la FIFA".
"En consecuencia, debemos hacer que esta Copa del Mundo sea un gran éxito en su honor", concluyó el presidente sudafricano.
Tras el discurso de Zuma, en los salones del Parlamento, el actual presidente se reunió con diversos invitados, entre ellos Mandela y De Klerk, que compartieron el Premio Nobel de la paz en 1993 por su contribución a la caída del "apartheid".
También estuvo con ellos el arzobispo emérito anglicano Desmond Tutu, otro de los luchadores contra el "aparheid" que recibió el nobel de la paz en 1984, quien departió sonriente con Mandela, Graça Machel, De Klerk y Zuma.




Dejá tu comentario