París (EFE) - El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, está decidido a dar un nuevo paso en contra del límite de 35 horas que heredó de su antecesor socialista Lionel Jospin. Llamó a aumentar «el número total de horas trabajadas» en Francia, pero se mostró más prudente que su ministro de Economía y Finanzas, Nicolas Sarkozy, quien ya plantea una reforma «en profundidad» de la ley de las 35 horas de trabajo semanal.
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«Francia tiene un modelo social del que se enorgullece. Para preservarlo, debe aumentar el número total de horas trabajadas», dijo el jefe del Ejecutivo conservador.
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