El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras tanto, la opinión pública rusa está cada vez más convencida de que la operación de rescate estuvo lejos de ser el éxito anunciado oficialmente, aunque más de 600 personas pudieron salvarse. El gobierno ruso sigue encubriendo lo que real-mente sucedió y los «medios especiales» que se utilizaron en el rescate, especial-mente el misterioso gas narcotizante que terminó matando a una cantidad todavía indeterminada de rehenes. «Lavado de cerebro especial», lo califica el semanario «Moskovskiye Novosti».
Mientras el poder estatal calla, los medios rusos buscan desesperadamente el rastro de la verdad. La prensa, que parecía haber sido domesticada por el presidente Para Putin, satisfacer las demandas de los terroristas chechenos habría significado un «suicidio político», aseguró el comentador
Los 763 rehenes estaban con vida cuando fueron retirados del teatro, aseguró el médico jefe de Moscú,
Dejá tu comentario