México DF - La policía mexicana encontró ayer los cuerpos de 16 personas ejecutadas en la ciudad de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, en lo que la fiscalía cree podría ser una venganza de narcotraficantes por el reciente arresto de un sicario de un cartel de la droga. Doce de los cuerpos, con bolsas de plástico en la cabeza, fueron abandonados en un terreno baldío frente a una escuela en el este de la ciudad, y otros cuatro, con cintas adhesivas en sus bocas y ojos, frente a una oficina de la fiscalía federal en Tijuana. Al menos los 12 cuerpos del primer grupo tenían disparos de bala en la cabeza, según autoridades. Mensajes con amenazas dejados junto a los cadáveres podrían ser una señal de que los crímenes fueron una respuesta al arresto el sábado de un sicario y operador del cartel de los hermanos Arellano Félix, que tiene a Tijuana como base de operaciones.
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