La expropiación y la confiscación de los recursos energéticos "están fuera de discusión", afirma el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, en una entrevista publicada el martes por el diario español El País, un día después lograr un fuerte respaldo a su plan de nueva ley de hidrocarburos.
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"Por supuesto", responde Mesa al ser interrogado acerca de si considera que es posible nacionalizar los recursos energéticos sin recurrir a la expropiación o la confiscación, medidas que "no voy a aceptar y no son parte del escenario del gobierno", enfatiza.
"No voy a aceptar que el Parlamento me plantee una ley de esa naturaleza. Y si lo hace la vetaré", aclara el mandatario boliviano, consciente de que la próxima etapa, es decir la negociación de la futura ley en el Congreso "no será una tarea fácil".
"Mi preocupación es el Congreso y cómo vamos a definir una lectura correcta sin ambigüedades ni interpretaciones de las cinco preguntas", explica el presidente boliviano que asumió el cargo el 17 de octubre de 2003, luego de una ola de protestas sociales que además de dejar más de 70 muertos en un mes, precipitó la caída del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Mesa, fortalecido en su cargo por los resultados de la consulta popular del domingo pues más del 75% de los bolivianos, según resultados oficiales parciales, votaron por el "Sí" a su plan energético, admite "que tendremos enfrentamientos en el Congreso".
La nueva ley de hidrocarburos prevé al Estado recuperar la exportación de gas e incrementar al 50% los impuestos que pagan las empresas petroleras.
Respecto de las negociaciones con las petroleras, el presidente boliviano asegura que el incremento fiscal se aplicará "inmediatamente", pues es un asunto que está fuera de los contratos establecidos.
En cuanto al puerto de salida del gas boliviano para su exportación, afirma que "Bolivia hoy no puede exportar el gas por Chile, porque si lo hiciera estaría dándole la espalda a la voluntad mayoritaria de la gente".
Bolivia perdió 400 km de costa y 120.000 km2 de territorios a manos de Chile tras una guerra en 1879, que también involucró a Perú.
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